Funcionarios locales visitaron el Jardín de Barrio Las Flores, donde se realizó uno de los habituales encuentros literarios que se replican en los 17 establecimientos del Gobierno de la Ciudad. 

Cuando las niñas y niños ingresaron al salón –especialmente ambientado- del Jardín de Las Flores gritaron: “Está lloviendo”. La imaginación empezó a funcionar antes de que la maestra abra el cuento “Cómo se hizo la lluvia”. De eso se tratan los encuentros literarios que se hacen en los 17 Jardines Municipales: de estimular la imaginación y que las niñas y niños se familiaricen con la lectura.

La actividad incluyó generar sonidos de lluvia y truenos con placas radiográficas. Posteriormente, las alumnas y alumnos de las dos salas de 3 años, realizaron una actividad grafoplástica en el patio interno con pipetas plásticas y témpera líquida, bajo la consigna “pintamos la lluvia”.

En todos los jardines

Erika Figueroa, secretaria de Educación del Gobierno de la Ciudad dialogó con la prensa sobre los objetivos de la iniciativa que se replica durante todo el año en en los distintos jardines municipales que forman parte del Sistema Municipal de Educación Inicial. “La lectura y el acceso a las artes en general es un eje importantísimo en los 17 Jardines Municipales. Habitualmente realizamos actividades como estas para que los alumnos accedan a la lectura”, señaló.

En ese sentido, la funcionaria indicó que días antes comenzó un recorrido “primero en la biblioteca que tiene el jardín, continuó en la sala de los más chicos y hoy se ambientó la sala de los más grandes para que puedan recrear un cuento que trabaja a partir de la lluvia e incorporar materiales para recrear colores, sonidos, lo que ocurre cuando vemos llover”. “Pero insisto -agregó- que esta es una actividad más de todas las que hacemos porque nos importa mucho trabajar en la lectura con todos los niños, a partir de los 45 días y también con sus padres, ya que también los incluimos en actividades de este tipo”.

Crear hábito de lectura

En la sala repleta de paraguas colgantes, tiras de papel y gotas de lluvia de cartulina, hay una frase que dice: “La creatividad es la inteligencia divirtiéndose”. Al respecto, Figueroa destacó: “Es importante que las niñas y niños tengan accesos a los libros. Los Jardines Municipales tienen bibliotecas. Cuentan con un acervo de libros muy importante adquiridos por el Municipio, pero muchos de ellos también fueron donados por los padrinos de los Jardines. Así que en todos los Jardines Municipales las maestras con los niños, y los niños con sus familias se vuelcan a la lectura”.

Por otro lado, Figueroa expresó: “Todos los libros llegan a la casa de los alumnos, y creemos que es muy importantes que se comparta con las familias. Además de las maestras, participan las asistentes y las bibliotecarias, hay un grupo de personas muy grande que refuerza la calidad de los procesos que se desarrollan en cada uno de los Jardines Municipales y eso ha sido valorado a no solo por Naciones Unidas sino también por otras organizaciones mundiales que premian y reconocen la labor de las instituciones en educación inicial”.-