El Parlamento austríaco aprobó casi por mayoría total (solo un legislador se negó) una moción que obliga al gobierno a vetar ante el Consejo Europeo la aprobación del tratado comercial entre la Unión Europea y Mercosur.

La propuesta tuvo el apoyo de todos los partidos parlamentarios (socialdemócratas, democristianos, ultranacionalistas e izquierdistas), con la excepción del liberal NEOS, que apoya el acuerdo, aunque reclama algunas modificaciones.

De acuerdo con la agencia de noticias Télam, desde el partido socialdemócrata SPO calificaron su aprobación como “un gran triunfo para los consumidores, el medioambiente, la protección de los animales y los derechos humanos”.

Asimismo el partido conservador OVP, el de mayor peso en el Parlamento, apoyó inesperadamente la propuesta, mientras que el ultranacionalista FPO aseguró que el acuerdo “es historia” y que Austria no puede arrodillarse ante los intereses de la industria.

También Los Verdes, que no están en el Parlamento, defendieron la necesidad de detener lo que calificaron de ” acuerdo nocivo”.

Ahora, tras las elecciones generales anticipadas del 29 de septiembre, el nuevo Ejecutivo estará obligado a aplicar este veto. En la actualidad el país es gobernado por un gabinete de expertos, desde que el pasado junio una crisis política acabó con la coalición entre conservadores y ultranacionalistas.

La decisión de los austriacos se emparenta con los dichos de las últimas semanas del presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien semanas atrás volvió a mostrar reticencia sobre el pacto comercial, sobre todo en defensa del sector agrícola de su país. “Estamos pidiendo a los agricultores que dejen de usar pesticidas; estamos pidiendo a nuestras compañías que produzcan menos carbono, lo cual tiene un coste en términos de competitividad. No vamos a dejar que entren bienes de otros países que no respetan nada de esto”, dijo al justificar su postura.

El pasado 28 de junio, la UE y el Mercado Común del Sur (Mercosur) -integrado por Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay- finalizaron tras 20 años de negociaciones el acuerdo comercial, que todavía debe ser ratificado para entrar en vigor.