El exministro de Planificación se volvió a definir como un preso político y cargó contra quienes “lo entregaron”.
Desde el penal de Marcos Paz, el exministro de Planificación, Julio De Vido, publicó una carta a raíz de que cumplió 700 días tras las rejas. En su misiva, el exfuncionario kirchnernista deseo que en la próxima Navidad no haya más “presos políticos” y cargó contra el Gobierno y contra quienes “se borraron entregándome”.

“A 700 días de una cruel persecución y encarcelamiento vilmente naturalizado luego de la entrega de otros”, tituló De Vido a su carta, una práctica que ya utilizó varias veces desde que se encuentra detenido, condenado por la causa de Once y con prisiones preventivas en otros trámites judiciales.

Luego de citar “Crimen y castigo”, la famosa obra de Dostoyevski, De Vido explicó las razones por las que, según él, se encuentra detenido.

“Estoy preso porque siempre me he rebelado al pensamiento único y autoritario por naturaleza, representado en nuestro país por los intereses del círculo rojo, por los monopolios mediáticos, representados por el gobierno de (Mauricio) Macri, su esbirro y todos referenciados a las directivas emanadas de la Embajada”, sostuvo De Vido.

A continuación, afirmó que seguirá “parado con firmeza, aunque tenga que estar aquí 70.000 días más o dejar el cuero en prisión, que es lo que ellos buscan y buscaron durante todo este tiempo donde me han perseguido y encarcelado con crueldad junto con los mediocres que me ignoran naturalizando mi prisión y la del resto de los compañeros presos políticos, negando nuestra condición de tales por conveniencia o cobardía, y también ante la vileza de quienes se borraron entregándome“.

En los párrafos siguientes, De Vido se mostró orgulloso de su labor como Ministro, agradeció a su familia y destacó la solidaridad de quienes siempre los reconocieron como presos políticos, como Víctor Hugo Morales, Fernando Borroni y Gustavo Campana.

“Por una Navidad sin presos ni presas politicxs“, cerró el exfuncionario.

Prisión domiciliaria

A principios de septiembre, De Vido desistió de reclamar que se le conceda el beneficio del arresto domiciliario por problemas de salud y denunció un trato “arbitrario” por parte del juez federal Claudio Bonadio.

En un comunicado difundido por su defensa, se denunció un trato “inhumano, cruel y degradante” hacia el ex funcionario detenido con prisión preventiva en la causa por los cuadernos de la corrupción.

Ante ello se informó que desistió de reclamar el beneficio de la prisión domiciliaria.

De Vido está detenido en el caso de los cuadernos pero también en la investigación por defraudación en Yacimientos Carboníferos Río Turbio. En esta última causa fue enviado a juicio oral por el juez federal Luis Rodríguez.