El ministro de Exteriores Adel al-Jubeir dijo que el reino ya culpa a Teherán de fabricar los misiles utilizados para dañar su producción petrolero en un bombardeo atribuido a los rebeldes hutíes en Yemen. Pero si una investigación en marcha comprueba que fueron también lanzados desde territorio persa, “eso nos pone en una categoría diferente”

 

El reino de Arabia Saudita aseguró este domingo que el ataque de la semana pasada contra dos de sus instalaciones petroleras “sería un acto de guerra” si las investigaciones concluyen  que fue lanzado por el régimen de Irán y desde territorio persa, indicó un alto funcionario.

“Consideramos a Irán responsable porque los misiles y los drones que fueron lanzados contra Arabia Saudita fueron construidos y enviados por Irán”, dijo el ministro de Estado de Asuntos Exteriores Adel al-Jubeir a CNN a última hora del sábado.

“Pero lanzar un ataque desde su territorio, si ese es el caso, nos pone en una categoría diferente. Esto sería considerado un acto de guerra”, agregó.

Jubeir dijo antes a los periodistas que el gobierno saudita estaba esperando los resultados de una investigación, a la que ha invitado a investigadores internacionales a unirse, sobre los ataques del 14 de septiembre que inicialmente redujeron a la mitad la producción de crudo saudita, el mayor atentado a las instalaciones petroleras en el más importante exportador de petróleo del mundo.

Arabia Saudita ha llamado a los ataques contra las instalaciones de Abqaiq y Khurais como una prueba de la voluntad global de preservar el orden internacional, y buscará formar un frente unido en la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York la próxima semana.

“Disuasión y defensa” para evitar la guerra

Estados Unidos apunta a evitar una guerra con Irán y los soldados adicionales que se ordenó desplegar en la región del Golfo Pérsico son para “disuasión y defensa”, dijo este domingo por su parte el secretario de Estado de ese país, Mike Pompeo.

Hablando con Fox News Sunday, Pompeo agregó que estaba seguro de que el presidente Donald Trump tomaría acciones si esas medidas de disuasión fracasan y que eso estaba muy bien entendido por los líderes de Irán.

“Nuestra misión es evitar la guerra”, afirmó Pompeo. “Vieron lo que el secretario [de Defensa, Mark] Esper anunció el viernes, estamos poniendo fuerzas adicionales en la región con el propósito de disuasión y defensa”, agregó.

Pompeo aseguró que Washington estaba tomando medidas para disuadir a Teherán, pero agregó que Trump tomaría las medidas necesarias si Irán no cambiaba su comportamiento. “Si esa disuasión continúa fallando, también estoy seguro que el presidente Trump seguiría tomando las acciones que son necesarias”, señaló.

Las tensiones entre Washington y Teherán han escalado aún más después de un ataque del fin de semana pasado sobre instalaciones petroleras de Arabia Saudita.

Estados Unidos ha impuesto más sanciones sobre Irán, penalizando al banco central del país, mientras que el Pentágono dijo que estaba enviando tropas para reforzar las defensas aéreas y de misiles de Arabia Saudita después de los mayores ataques de la historia sobre las instalaciones petroleras del reino.

Irán niega su participación en los ataques, que fueron reivindicados por el movimiento hutí de Yemen, un grupo alineado con Teherán que lucha contra una alianza liderada por Arabia Saudita en la guerra civil de Yemen.

Mientras, el secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, aseguró en CNN que los ataques fueron en contra del sistema económico mundial. Afirmó también que Estados Unidos espera que cualquier país vinculado al sistema del dólar cumplirá con las sanciones contra Irán.