Se trata de CAD de 45 años. El fiscal que estuvo a cargo de la investigación del caso es Leandro Benegas.

Un hombre de 45 años cuyas iniciales son CAD fue condenado a 19 años de prisión por cometer delitos contra la integridad sexual en la ciudad de Vera (departamento Vera) en perjuicio de su propia hija y de su hijastra. Así lo dispuso el tribunal integrado por los jueces Gonzalo Basualdo (presidente) y Claudia Bressán y por el conjuez Franco Corchuelo, en el marco de un juicio en el que se abreviaron los procedimientos.

El fiscal Leandro Benegas estuvo a cargo de la investigación del caso. El funcionario del MPA aclaró que los delitos “fueron cometidos en el interior de una vivienda y en un ambiente de total promiscuidad. El condenado convivía con tres mujeres que eran hermanas entre sí, con las cuales tuvo hijos e hijas que también vivían en la misma casa”. Asimismo, agregó que “CAD pudo desarrollar su accionar delictivo a partir de una relación desigual de poder, que le permitió cometer agresiones sexuales en perjuicio de su propia hija menor de edad y de su hijastra”.

En relación a las agresiones sexuales a su propia hija, CAD fue condenado por ser autor de los delitos de abuso sexual con acceso carnal doblemente agravado (por la calidad de ascendiente y por haber sido cometido contra una menor de 18 años mediando situación de convivencia preexistente). El delito fue atribuido en concurso real con abuso sexual simple agravado (por la calidad de ascendiente y por ser cometido contra una menor mediando convivencia) y reiterado en un número indeterminado de veces. Todos los delitos fueron endilgados en concurso ideal con el delito de promoción a la corrupción de menores calificado (por la edad de la menor).

Acerca del ilícito cometido en perjuicio de su hijastra, CAD fue condenado como autor penalmente responsable de los delitos de abuso sexual con acceso carnal en concurso real con abuso sexual agravado (por la calidad de guardador y por haber sido cometidos contra una menor de 18 años mediando situación de convivencia preexistente). Fueron atribuidos en concurso ideal con corrupción de menores agravada.

Abusos reiterados

“Los delitos que investigamos fueron cometidos en la vivienda que el condenado compartía con tres mujeres que eran hermanas, los hijos e hijas que tuvo con cada una de ellas y las dos víctimas –su propia hija y su hijastra–”, precisó Benegas.

Con respecto al ilícito cometido en perjuicio de su propia hija, el fiscal sostuvo que “el primer ataque sexual fue consumado en las últimas horas del lunes 14 de enero de 2017. El condenado abusó sexualmente de la víctima en un automóvil que estaba estacionado en el patio de la casa que compartían”. En tal sentido, el funcionario del MPA señaló que “de la investigación surgió que las agresiones se reiteraron durante casi dos años”.

En relación a lo ocurrido con la hijastra del condenado, “el primer ataque también fue el lunes 14 de enero. CAD la agredió sexualmente en una de las habitaciones de la casa pese a que la víctima se opuso”. El funcionario del MPA añadió que “según lo investigado, los abusos fueron reiterados y se produjeron durante cinco años en el interior del domicilio”.
Benegas concluyó que “el condenado obligó a las víctimas a realizar actos sexuales humillantes, peligrosos y de un alto contenido vejatorio. También se consideró la gravedad del daño causado y el lugar donde se cometieron los delitos, una vivienda particular que fue aprovechada por el victimario para disminuir las posibilidades de defensa de las víctimas”.

Detención

“CAD fue aprehendido por personal policial del Comando Radioeléctrico de la Unidad Regional XIX mientras abusaba de su propia hija”, informó Benegas. “Fue a raíz de un llamado telefónico al 911 que hizo otra de las niñas que vivía en la casa, y a partir de la cual se pudo detener al condenado en su propia casa”.

El funcionario del MPA aclaró que “en este caso sólo se brindan las iniciales del condenado debido a que una de las víctimas es su hija biológica”.