Este lunes por la tarde terminó el nuevo examen al cuerpo del niño de 12 años que fue hallado sin vida en un descampado de Recreo el pasado 4 de julio, luego del pedido de los fiscales Andrés Marchi y Ana Laura Gioria.

El análisis que consistió en estudios genéticos, de las heridas, e hisopados a cargo de los médicos especialistas de la Corte Suprema de Justicia y el doctor Ramón Calvet, médico de parte.

Una vez finalizado, Dionisio Ayala, abogado de la madre del nene, María Cardozo, habló con el canal de noticias C5N; contó detalles sobre la autopsia preliminar a cargo del Jefe del Cuerpo Médico Forense de Santa Fe, Pascual Pimpinella; y se mostró molesto con la Fiscalía, con el ministro Maximiliano Pullaro y con el fiscal general Jorge Baclini.

“Partimos de una base cierta de un estudio que ha realizado preliminarmente el Dr. Pimpinella que califica al deceso de Diego Román como una ‘muerte violenta’. Bajo ningún punto de vista discutimos esa posición”, sostuvo.

Consultado por el significado de concepto de ‘muerte violenta’ y sobre las lesiones que presentaba la víctima -que según dejaron trascender los investigadores, barajan también la posibilidad de que hayan sido producidas mordeduras de perros-, Ayala señaló que fue el medico forense quien manifestó que el cuerpo tenía heridas que podrían haber sido producidas por elementos con filo.

“Eso es una prueba de vital importancia. Pimpinella fue el primer médico que analizó el cuerpo de Dieguito, no creo que el doctor se vaya a confundir entre puntazo y una dentadura de un perro”, aseveró el representante legal de la mamá del nene de 12 años.

Por otro lado, Ayala recordó que en su informe preliminar de autopsia titular de los forenses de Santa Fe detalló que además de presentar cortaduras, el cuerpo también tenía heridas compatibles con tentativa de cercenamiento, “hecho que él mismo dijo que era la primera vez que había visto una acción de esta naturaleza, e incluso contra los genitales”.

Respecto a la opinión sobre la personalidad y la conducta de Román, a quien sus conocidos describían como un chico bueno y respetuoso, el abogado contestó que “eso fue manifestado por compañeritos de él, vecinos del lugar y la misma vicedirectora. Eso demuestra cabalmente de que Diego era una persona saludable, pretendía ser futbolista y soñaba con llegar al corazón de algún un club y ayudar a su familia, pero no pudo ser así”.

“Aquí hay una falla institucional por parte de la Fiscalía en cuanto a su primigenia investigación, porque no se han llevado a cabo los primeros pasos que determinan perfectamente bien las normativas de Código Procesal Penal”, indicó.

“El martes y miércoles tenemos declaraciones en Cámara Hesel, para que declaren los chicos. Nosotros la hemos solicitado, pero ya prácticamente estas contaminadas esas declaraciones por las comunicaciones, los comentarios, la información publicada por los medios. Todo esto también informa a los chicos, por lo que las declaraciones tendrán poca validez”, agregó.

Otro de los puntos fuertes de la entrevista a Ayala en C5N, fue cuando subrayó que “llama poderosamente la atención que estemos discutiendo las causales de muerte, cuando el mismo forense ha dicho que murió a causa de elementos cortopunzantes. Ahora quieren introducir a través del ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, que fue una muerte por causales de animales, de una jauría”.

“En el lugar se ha demostrado que jauría no hubo. No hay animales ni perros salvajes. Prácticamente todos los chicos corretean en la canchita por lo que los perros de ahí son amigos de los chicos. Nosotros hemos corroborado toda esa situación, incluso en el campo donde fue encontrado Dieguito”, añadió en este sentido.

“Me parece inoperante la actitud del Ministerio Público de la Acusación y falta de responsabilidad del Fiscal General Jorge Baclini, porque es el responsable del área de investigación de la Provincia de Santa Fe. Estamos perdiendo muchísimo tiempo. El caso de Diego abrió un panorama de cuál es la situación judicial en la provincia de Santa Fe”, concluyó el abogado querellante.