Nicolás Burdisso y Daniel Angelici están al tanto de los deseos del jugador que quiere dejar la MLS.

No es un sueño, tampoco una conversación trasnochada. De concretarse, el fútbol argentino estaría ante uno de los pases más trascendentales de su historia. Según pudo saber Toda Pasión, Zlatan Ibrahimovic tiene ganas de jugar en Boca y ya se lo hizo saber a su representante.

Sin dudas sería una de las transferencias más importantes de la historia del fútbol argentino y generaría un revuelo mundial. El sueco es figura de Los Ángelez Galaxy, el equipo de la MLS que dirige Guillermo Barros Schelotto, pero su intención es cambiar de aire y Boca lo seduce.

Desde el entorno del jugador contaron que también tenía una oferta millonaria del fútbol de Qatar que fue descartada de inmediato: “No me interesa, quiero jugar en Boca”, fue la contundente respuesta.

Hoy es difícil decir que Ibrahimovic vista la camiseta de Boca, aunque las negociaciones ya empezaron. Hay buena predisposición de ambas partes, pero lo cierto es que hay un fuerte deseo del jugador de llegar al fútbol argentino.

Potenciado por la influencia de dos exBoca como Guillermo Barros Schelotto y Cristian Pavón en Los Angeles Galaxy, y por el efecto De Rossi, Zlatan ya no oculta su deseo de vivir la pasión popular de la Argentina con el fútbol. En un marco de hermetismo absoluto, en Boca están al tanto del deseo de Zlatan y las charlas informales ya han comenzado.

Nicolás Burdisso no quiere avanzar, ni tampoco dar a conocer la chance, hasta después de la semifinal con River. Pero Toda Pasión accedió al dato y la posibilidad es concreta, aunque en Boca quieran ocultarlo.

Hasta el momento, el delantero sueco nunca había mostrado ningún indicio de tener cierta simpatía por la azul y oro, como si ya habían hecho otras grandes estrellas como Daniele de Rossi (que finalmente se convirtió en jugador del Xeneize) o de Edinson Cavani, que hace poco tiempo manifestó el amor por esos colores.

Incluso, hace un par de meses, el sueco había desairado a un periodista que le había preguntado por la posibilidad de vestir la camiseta de Boca, lo que generó las burlas de los hinchas de River.

Más allá de cualquier suposición, lo cierto es que Ibrahimovic y Boca ya empezaron a hablar. De llegar, el fútbol argentino estaría ante otro de sus hitos más importantes.