La decisión se tomó tras el suicidio de un agente con su arma de fuego. El legislador Pablo Villegas, cuestionó la decisión y apuntó a la formación de los agentes.

La Policía de Tierra del Fuego, Zona Sur, dispuso a través de una circular, que todos los policías que no se encuentren de servicio dejen su arma reglamentaria en la unidad a la que están afectados.

La medida se tomó tras el suicidio con el arma de fuego, de un agente de 25 años de edad.

La decisión generó polémica y en este marco, Pablo Villegas, legislador de la ciudad fueguina, dijo a Cadena 3 que esta situación “no encuentra asidero en el marco jurídico vigente en función del estado policial que implica obligaciones las 24 horas del día”.

“Es una decisión que se da en el marco jurídico vigente y en Tierra del Fuego con su decreto reglamentario establece que el personal policial en actividad y en retiro se encuentra en ese estado de personal policial permanente que se proyecta por ejemplo en la posibilidad de intervenir y mantener el orden público”, recordó.

“Además es un derecho que reconoce la legislación, portar el arma para poder cumplir con sus funciones”, destacó.

Aparte de dejar desarmados a los agentes policiales la situación complica la movilidad de los efectivos que cubren adicionales y consignas policiales.

“Se está queriendo atacar las consecuencias y no las verdaderas causas del problema y lo que pone en relieve esta situación es el proceso de formación y selección del personal policial”, cuestionó.

Villegas aseguró que han tratado de llevar ese tema a la legislatura sin éxito por ser minoría y sostuvo que “la decisión de la jefatura no responde al sentido común”.

“No hace falta ser iluminado para darse cuenta que el personal policial que está arriba de un patrullero es la misma que puede estar a la tarde en su vivienda ejerciendo su derecho de portar un arma reglamentaria”, enfatizó.

“No se entiende la lógica de una decisión de estas características y por eso pusimos una voz critica en el marco legal vigente y en una cuestión de sentido común”, insistió.

“En el día de ayer me informaron que la han direccionado exclusivamente a personal subalterno hasta el grado cabo primero y en la parte de oficiales hasta el cargo de subinspector”, detalló sobre la normativa que se encuentra vigente.

“Si un miembro policial como cualquier ser humano está sometido a adicciones, a una situación familiar donde se lo vulnera psicológicamente es una situación que debe ser debe ser analizada por cuanto el ejercicio de ese servicio público que es de seguridad y requiere una capacidad e idoneidad mucho más exigente que cualquier otra persona”, planteó.