Pese a la moda de tomar ‘leche’ de avena, de alpiste y hasta de guisantes, debemos saber que en ningún caso su consumo sustituye al de la leche de verdad.


Las bebidas vegetales se parecen a la leche de vaca como un huevo a una castaña. Por supuesto, pueden ser un buen recurso para personas con intolerancias, alergias o para aquellos que por distintos motivos quieran reducir o evitar el consumo de alimentos de origen animal. ¡Incluso para aquellos a los que simplemente les guste el sabor! De todo tiene que haber en el mundo.

Sin embargo, desde el punto de vista nutricional, la soja, la almendra, la avena o el alpiste no tienen nada que ver con la leche de vaca, así que en ningún caso podemos decir que sean alimentos equivalentes o superiores como muchos creen.

¿LECHES VEGETALES O BEBIDAS VEGETALES?
Para empezar, es importarte llamarlas por su nombre. Hablamos de bebidas vegetales y no de leches vegetales porque, según el Codex Alimentarius, solo podemos llamar leche a lo que sale de la ubre de un mamífero. La excepción es la leche de almendras, a la que sí se permite seguir llamándola leche por aquello de que “toda la vida la hemos llamado así”.

LAS BEBIDAS VEGETALES: CUESTIÓN DE CANTIDAD Y CALIDAD
El universo de las bebidas vegetales es amplio y entre ellas también hay grandes diferencias en cuanto a la cantidad y calidad de los protagonistas. Con respecto a la cantidad, ¿y si os digo que hay bebidas de almendras con solo un 2% de almendras? Cuando uno se bebe un vaso de estas bebidas se lleva para el cuerpo la ridiculez de cuatro gramos de almendra. El resto de ingredientes son agua, azúcar, emulgentes y aromas. En definitiva, es como si machacáramos una almendra o dos, las pusiéramos en un vaso de agua con azúcar y otros aditivos… ¡y para adentro! Éste sería un ejemplo de etiqueta con poca cantidad de almendra:

Ingredientes: agua, azúcar, almendra (2%), fosfato tricálcico, sal marina, estabilizantes (goma de garrofín, goma gellan), emulgente (lecitina de girasol), vitaminas (rivoflavina [B2], B12, E, D).

Si atendemos a la calidad, existen grandes diferencias en función del tipo de la proteína del vegetal. La de la soja es una proteína completa, con todos los aminoácidos esenciales. La proteína del arroz o de la avena es deficitaria en lisina, un aminoácido esencial. Por tanto, la calidad proteica de la bebida de soja es mayor que la de otras bebidas vegetales.

¿BEBER LECHE DE VACA ES IMPRESCINDIBLE?
Llegados a este punto, uno podría pensar que beber leche de vaca es obligatorio. De hecho, algo así nos han contado desde pequeños. Aquello de que había que beber “medio litro al día” o de lo contrario arderíamos en el infierno por no conseguir calcio suficiente para nuestro cuerpo. Pues tampoco. La leche de vaca es solo un alimento más. Es cierto que la leche es buena fuente de calcio pero también podemos encontrarlo en otros lácteos como el queso o el yogur. Y por supuesto en alimentos no lácteos como el pescado (sardinas, boquerón, salmón, lenguado), mariscos (gamba, pulpo, mejillón, berberecho, almeja), las verduras y legumbres (col, brócoli, berro, garbanzo, judía blanca) o incluso enriqueciendo los platos con especias, frutos secos y semillas.

¿CUÁL ES LA MEJOR BEBIDA VEGETAL DEL SUPERMERCADO?
Si te decantas por las bebidas vegetales, éstas son algunas pistas para elegir las opciones que nutricionalmente son más interesantes.

1. Solo tiene dos ingredientes: agua y el cereal o legumbre de turno. Ejemplo, ingredientes: agua, avena (14%).

2. Tiene un porcentaje de cereales, legumbres, frutos secos o semillas superior al 10%. Las que tienen un 2% son agua saborizada.

3. No contiene azúcares añadidos. Ojo porque a veces en lugar de azúcar se le añade fructosa, que es prima hermana. Aunque no lleven azúcar añadido, lo normal es que incluyan sal o aromas varios.

4. Si buscas calidad proteica, recuerda que la de la bebida de soja es superior a la de la bebida de avena/almendras/arroz.

CONCLUSIÓN: BEBIDAS VEGETALES ¿SÍ O NO?
Sí para aquellas personas que no quieran o puedan tomar leche de vaca pero por su hábito tradicional no quieran prescindir de este recurso. Como apunte, si eres intolerante a la lactosa otra opción es empezar por las leches sin lactosa: el sabor es similar a la leche de vaca y nutricionalmente es una bebida más completa.

Ahora bien, si solo consumes bebidas vegetales porque son tendencia pensando que nutricionalmente son superiores a la leche de vaca, debes saber que estás pagando caro el agüita con un 2-14% de vegetales y a su vez perdiendo otros nutrientes interesantes de la leche.