Pudieron comprar entradas para el duelo ante Camboya por las Eliminatorias para el Mundial de Qatar 2022 y estarán en una tribuna separada de los hombres. Para los movimientos de derechos humanos no alcanza con esta apertura.

El jueves 10 de octubre será un día importante para las mujeres y el fútbol en Irán. Después de 40 años, por primera vez pudieron comprar entradas para el partido que el seleccionado local jugará ante Camboya en el estadio Azadi de Teherán, por las eliminatorias para el Mundial de Qatar 2022.

Aunque en algunos partidos internacionales el año pasado se permitió la entrada de mujeres al estadio Azadi, se trató de una asistencia limitada y por invitación, en su mayoría familiares de jugadores. Esta vez será diferente y las mujeres podrán ingresar al estadio a una tribuna separada de los hombres.

La principal diferencia en esta ocasión, además de la cantidad de público femenino, es que las autoridades iraníes permitieron la venta de entradas a las mujeres debido a la insistencia de la FIFA.

Gianni Infantino aseguró hace dos semanas que las mujeres podrían asistir al partido entre irán y Camboya y señaló que la estrategia de la FIFA es “presionar desde el respeto, pero con fuerza”.

Desde Irán, el Gobierno confirmó que para ese partido no se iba a seleccionar a las mujeres asistentes sino que se iban a vender entradas, algo que puede considerarse histórico desde el triunfo de la Revolución Islámica en 1979.

Sin embargo, a la hora de la verdad, hubo ciertas restricciones. Las entradas se pusieron a la venta la semana pasada pero en un número reducido y se agotaron en menos de una hora. El portal de ventas dedicó primero un sector del estadio, en color violeta, a las mujeres. Tras el interés mostrado, abrió otros tres sectores, que también quedaron ocupados al poco tiempo. En total 3.500 mujeres compraron entradas en un estadio con capacidad para 78.000 espectadores.

Pese a que se trata de un progreso con respecto a lo que venía sucediendo, desde movimientos de derechos humanos consideran que no es suficiente y le piden a la FIFA que no haya limitaciones en la cantidad de entradas para las mujeres. “Esto es discriminatorio, engañoso y peligroso”, se quejaron.

En este sentido, el portavoz gubernamental Ali Rabieí, dijo hace dos semanas que la presencia de las mujeres en los estadios “aumentará gradualmente”, aunque no ofreció más detalles sobre el levantamiento de una prohibición justificada por las autoridades en que el ambiente de los estadios no es adecuado para las mujeres.