De junio del año pasado a junio de este año se realizaron 13 millones menos de viajes. Alta tarifa, poda de subsidios y suba de insumos, entre las causas.

Un nuevo informe del Observatorio Social del Transporte (OST) detectó en números otro rasgo más de la profundización de la crisis en el transporte urbano de pasajeros. En esta ocasión dejó en evidencia una caída interanual del 11 por ciento en la cantidad de usuarios de los colectivos y un 8 por ciento de reducción en los kilómetros recorridos en el período que va de junio de 2018 a junio de 2019. Los porcentajes en rojo surgieron en base a los números oficiales expuestos por el Ente de la Movilidad en el estudio de costos de julio del corriente año. Asimismo el informe expone que en tres años el gobierno nacional recortó el 75 por ciento de los subsidios.

Para el concejal justicialista, Eduardo Toniolli, “los números son demoledores, en sólo un año la cantidad de pasajeros bajó 11 por ciento (de 117,5 a 104,6 millones anuales) y la cantidad de kilómetros recorridos por la flota de colectivos bajó 8,2 por ciento (de 52,3 millones a 48,0 millones anuales)”.

Los datos oficiales del Ente se complementan con los estudios periódicos que viene realizando el OST, algo que según consideró el edil peronista “redunda en un deterioro evidente de las frecuencias”.

Otro dato le suma un condimento a la pendiente descendiente de las variables. En el mismo lapso en que se midieron cantidad de viajes y frecuencias se agrega la suba sostenida del boleto. Pasó de 12,93 en junio del año pasado a 23,17 doce meses después.

“Después vendrían tres aumentos más, lo que totaliza un 79 por ciento de incremento tarifario. Nos encontramos con una tormenta perfecta: tarifa cara, servicio en declive y pérdida del poder adquisitivo de los usuarios, que en general son los trabajadores y estudiantes”, amplió el edil para explicar los factores que influyen en la baja pronunciada de pasajeros, imparable desde hace algunos años: “En 2015 se vendieron 139,7 millones de boletos, en este último año solamente 104,6 millones, una caída relativa del 25 por ciento. Uno de cada cuatro usuarios se fue del sistema de transporte, en los últimos tres años”.

Pero con los números del último estudio de costos en la mano, el edil justicialista consideró que “a las falencias de la gestión municipal en materia de transporte, de la que somos duros críticos desde hace años, hay que sumarle las consecuencias de las políticas económicas que implementó el macrismo a nivel nacional desde diciembre del 2015, con retiro de subsidios incluidos”, señaló y graficó con números: “En febrero de 2016 los subsidios nacionales cubrían el 31,3 por ciento de los costos del sistema, en junio de este año sólo el 7,9 por ciento, un recorte del 75 por ciento”.

Cabe recordar que, entre abril de este año y junio, el costo “técnico” del transporte subió un peso. De 36,11 pesos a 37,11 pesos con una variación del 2,76 por ciento.

También el Fondo Compensador Municipal fue el que más creció a la hora de amortiguar la suba de costos. En este periodo mencionado subió un 18,25 por ciento mientras que provincia y Nación se mantuvieron inalterables.

Dar de nuevo

“Hay que barajar y dar de nuevo. Apostamos a que el nuevo escenario político que se viene a partir de diciembre permita recuperar la idea de que el transporte es un servicio público esencial del que depende no sólo el usuario, sino la actividad económica de la comunidad en general. Hemos propuesto gravar a algunos sectores concentrados de nuestra actividad económica que se ven beneficiados por el transporte público”, señaló Toniolli para criticar a las concesionarias por la falta de frecuencias: “Las privadas son las que peor funcionan en nuestra ciudad, básicamente porque en esta etapa crítica la forma que han elegido para alcanzar la ganancia que esperan es resintiendo el servicio, lo que abre nuevamente el debate sobre quién tiene que operar el transporte: nosotros sostenemos que es el Estado, sin la necesidad de intermediarios”.