El hecho ocurrió durante la mañana de este lunes. Las primeras versiones indican que los autores pertenecen al Cártel de Jalisco Nueva Generación.

Al menos 14 efectivos de la Policía estatal de México fueron asesinados este lunes durante una emboscada ocurrida en el municipio de Aguililla, en el occidental estado mexicano de Michoacán, al oeste del país, una región golpeada por la violencia ligada al crimen organizado. Además, hay otros tres agentes heridos.

“La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana condena el ataque en el que murieron 14 agentes policíacos en Aguililla, Michoacán. Nos encontramos en comunicación y ponemos a disposición del gobierno del estado todos nuestros recursos humanos y tecnológicos para dar con los agresores y llevarlos ante la justicia”,informó la Secretaría a través de Twitter.

Los policías fueron atacados cuando cumplían con un mandato judicial, según informó el diario mexicano ‘Milenio’ citando al gobierno del estado.

Después del ataque, la zona fue reforzada con elementos de seguridad estatales y federales que instalaron filtros de revisión y puestos de control para localizar a los agresores.

Miembros de la Fiscalía General del estado señalaron de manera oficial que se recuperó sólo un cadáver tras la confrontación y funcionarios estatales aseguraron que los videos en los que se ven varios cadáveres pudieron ser tomados en otro momento y/o lugar.

Sin embargo, funcionarios de Tepalcatepec quedaron tan perturbados que incluso cancelaron las clases tras el enfrentamiento.

El gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles, asegura que los grupos de autodefensa no han resurgido, ha criticado a las autoridades federales por no atacar con suficiente fuerza a los cárteles del narcotráfico, y por negociar con algunos grupos de autodefensas, a los que se refirió como criminales.

Michoacán, un estado vinculado desde hace décadas con las plantaciones de marihuana y la fabricación de metanfetaminas, es un estado de gran interés para el crimen organizado por la riqueza de sus minas, la gran cantidad de dinero que mueven las plantaciones de aguacate, y por su importante puerto, Lázaro Cárdenas, por donde entran precursores químicos con los que fabrican drogas sintéticas.

En agosto la policía encontró 19 cadáveres en la localidad de Uruapan: nueve colgaban de un puente vehicular, al lado de una pancarta con amenazas; otros siete estaban amontonados en una avenida y tres más cerca de ahí. Algunos habían sido desmembrados.

Posteriormente, la zona cercana a Aguililla, un área conocida como Tierra Caliente, fue escenario de fuertes enfrentamientos entre presuntos miembros del Cartel Jalisco Nueva Generación y grupos de autodefensas de la zona.

En 2013, grupos de civiles se armaron para luchar contra el Cártel de los Caballeros Templarios, uno de cuyos epicentros era Aguililla. Los civiles optaron por tomar las armas ante lo que consideraban la inacción de las autoridades que les dejaban a merced de los secuestros, extorsiones y asesinatos de del cartel.

En los años siguientes, el gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018) propició un proceso de legalización y desarme de estos grupos de civiles para que se incorporaran a cuerpos oficiales de seguridad. Fuerzas federales y autodefensas tenían entonces un objetivo común, los Templarios.

El problema es que muchas autodefensas habían sido infiltradas por miembros de la delincuencia organizada y poco a poco la violencia volvió a resurgir.

A finales de agosto, Tepalcatepec, el municipio donde se originaron estos grupos, fue escenario de lo que las autoridades locales calificaron como un enorme ataque perpetrado por el Cártel Jalisco Nueva Generación que intenta asentarse en este estado. Varios videos fueron publicados en redes mostrando cientos de supuestos miembros de las autodefensas y camionetas baleadas rodeadas de cuerpos.