Forman parte de los trabajos sistemáticos y permanentes del Gobierno de la Ciudad para mantener la red de drenaje urbano, permitiendo el libre escurrimiento de los excedentes pluviales. En total el sistema está compuesto de 60 kms de canales a cielo abierto y 280 kms de conductos entubados.

De manera permanente y sistemática el Municipio lleva adelante el trabajo de mantenimiento y limpieza de todo el sistema de desagües entubados y canales a cielo abierto de la ciudad. Los trabajos garantizan el libre escurrimiento de excedentes pluviales, desde los diferentes puntos de captación, hasta llegar a los reservorios, para luego ser bombeada hacia fuera del anillo de defensa.

“Como todos los años estamos limpiando los desagües de la ciudad, para llegar a los últimos días de la gestión entregando la ciudad y su sistema de desagües en las mejores condiciones de limpieza posible”, señaló el intendente José Corral tras supervisar las tareas en el Canal Troncal Roca. La limpieza de este canal es fundamental para desaguar los excedentes pluviales de un sector muy importante de la ciudad e incluso de Monte Vera.
Acompañado por los secretarios de Recursos Hídricos, Felipe Franco, y de Ambiente y Espacios Públicos, Mariano Cejas, el mandatario llegó hasta la intersección de Callejón Roca y Rivadavia, en el noreste de la ciudad. Allí, observó cómo maquinaria de gran porte retiraba residuos sólidos, malezas y vegetación, y hasta un piletín y un enorme bloque de hormigón.

Hacer y mantener

“No solo hay que hacer las obras de desagües, sino que también hay que mantenerlas y operarlas”, afirmó intendente José Corral. “Es un sistema complejo que tiene una parte de canales a cielo abierto. Este año la altura del río nos permite profundizar las tareas en la parte que lleva el agua hasta la laguna Setúbal. Pero además están los desagües entubados y también las bombas de extracción”, detalló.

La bajante histórica del río Paraná, permitió acceder para la limpieza y restitución de cota del canal de descarga entre la Estación de Bombeo y la Laguna, unos 500 metros que suelen ser inaccesibles debido a la imposibilidad de tránsito del terreno. Asimismo, a la par de la limpieza del Canal Roca, se trabaja en el límite norte de la ciudad con la limpieza del Canal Zavalla, entre Gorriti y Callejón Quiroga, y en el Canal Los Pinos, en el barrio Altos del Valle.

José Corral sostuvo que la necesidad de mantener en condiciones óptimas el complejo sistema de desagües “hace que tengamos que hacer todos los años esta fuerte inversión que no se ve y que no es lo más vistosa, pero que es muy importante porque permite, a la hora de las lluvias, que el agua corra”. La temporada más lluviosa se da en primavera-verano. “Trabajamos para llegar en las mejores condiciones y con la ciudad preparada”, sostuvo.

Municipio y vecinos

Para concretar estos trabajos que “todos los años el gobierno tiene que hacer”, José Corral indicó que el Municipio realiza una serie de licitaciones. “Tenemos dos contratos. Uno es éste de canales a cielo abierto, y el otro con máquinas más complejas, que con bombas y mangueras a presión permiten limpiar los desagües entubados”.

Recordó que hace unos días se concretó la licitación para sanear 12,5 km de este conductos, por $ 2.688.279 de presupuesto oficial. Esto se suma lo que ya fue saneado. Las tareas incluyen el servicio de desobstrucción de nexos, ramales y conductos principales de diámetro menor o igual a 1.60 metros, incluyendo sus respectivas bocas de registro y de tormenta.

Más allá del trabajo que debe realizar el Municipio, José Corral resaltó que “los vecinos tienen que ayudar. Es importante que tengamos los residuos en los cestos en altura, que avisemos cuando hay alguna boca de tormenta obstruida o que denunciemos cuando hay algún vecino desaprensivo que tiró elementos en los desagües a cielo abierto. La basura es el principal enemigo de los desagües, para el escurrimiento del agua cuando más los necesitamos, en el momento de la lluvia”, subrayó.

Limpieza del sistema

“Este contrato es complementario a los otros que ya veníamos realizando anteriormente. Tiene una capacidad operativa de tres máquinas con oruga, más otros tres equipos extensibles de retropala de menor porte, que permiten intervenir en otros de menores dimensiones. Combinados con una provisión de camiones, permiten extraer todo lo que es material vegetal, residuos sólidos de gran porte para poder llevarlos al relleno sanitario para su deposición final”, especificó el secretario de Recursos Hídricos, Felipe Franco, sobre las particularidades los trabajos que supervisó el intendente.

En el caso del Canal Roca, explicó que “desagua una de las cuencas más grandes de la ciudad, la cuenca Roca propiamente dicha, donde justamente desembocan muchas de las obras nuevas que se han realizado. Por eso estamos trabajando aquí, para garantizar la descarga”. Como parte del esquema de trabajo, las próximas tareas incluyen la limpieza de alcantarillas y acometidas en Canal Aristóbulo del Valle, entre Callejón Quiroga y el Sable; y la limpieza del Canal Aguirre. Luego se continuarán con los trabajos en el sector oeste y se realizará el mantenimiento de Camino Viejo a Esperanza, desde Circunvalación y Monseñor Rodríguez hacia el sur, limpiando canales de guarda, acometidas a estaciones de bombeo, alcantarillas de los reservorios, etc.

Si bien el Roca es uno de los canales principales, Felipe Franco informó que “la red tiene aproximadamente 60 kilómetros de longitud. Ya hemos trabajado en los otros, a lo largo del año. Lo que hacemos ahora es repasar la limpieza, previendo la etapa de lluvia que se nos avecina y así poder dejar en condiciones tanto los canales a cielo abierto como los más de 280 km de desagües entubados que incluyen los 240 que teníamos anteriormente, más los casi 45 kms nuevos que se han ejecutado a la largo de estos últimos años”, detalló.

Si bien las tareas se realizan en toda la extensión, se presta especial atención en los lugares críticos como alcantarillas y puentes de dichos canales. Particularmente, en estos puntos se suelen acumular obstáculos que generan tapones o impedimentos a la circulación del agua, como troncos y ramos, o restos de poda de particulares indebidamente arrojados al curso de los mismos; o grandes acumulaciones de basura y otros desechos, como por ejemplo electrodomésticos.