Ante el aumento de viajes, desde la Asociación Rosarina Amigos del Riel solicitan se habilite la vía que comunique las dos ciudades más importantes de la provincia

En el último año los rosarinos eligieron nuevamente el tren como medio de transporte. La cantidad de demanda aumentó en los tres recorridos que propone Rosario para el resto del país. Pero, ¿es factible que se agreguen más destinos?

Las frecuencias se mantienen: desde 2015 un viaje diario a Buenos Aires (Retiro), desde 2005 dos semanales a Tucumán y desde 2006 dos también por semana a Córdoba. Desde la Asociación Rosarina Amigos del Riel aseguraron que la gran demanda creció por la diferencia de precios y la comodidad.

“Un colectivo promedia los 850 pesos a Retiro y el pasaje más caro en el tren está 360, esto hace que mucha gente se vuelque al ferrocarril, por la economía y comodidad más allá del tiempo”, aseguró Mariano Antenore de la Asociación.

El servicio a Capital Federal desde su implementación sólo redujo su tiempo en 40 minutos, mientras los servicios a Córdoba o Tucumán se extendieron de manera muy marcada.

Antenore comentó: “Hasta la década del 90, había un servicio diario entre Tucumán o Córdoba y ahora hay 2 por semana solamente” y bregó por la implementación del tramo Rosario-Santa Fe capital: “Las vías están preparadas, no para desarrollar velocidades altas pero esto no impide que se haga. Sería interesante pero por el momento dudamos que sea así”.

Desde la Asociación Rosarina de Amigos del Riel se mostraron en disconformidad con la gestión de Trenes Argentinos. Sobre el tema Antenore disparó: “Se manejan con precariedad e improvisación”.

En consecuencia, el representante de la Asociación relató: “Hay un desgaste notorio en las maquinarias chinas compradas entre 2012 y 2014, hicieron miles de kilómentros sin rotación o pasar por un taller para ser reparadas y ahora hay trenes en el depósito que quedaron en desuso”. Además agregó que las unidades compradas comprenden contratos de la gestión anterior que fueron llegando según lo acordado, “no es mérito de ellos”, lanzó.

Siguiendo con la idea habló de la estación Rosario Sur y volvió a puntualizar sobre un reclamo histórico de la misma. “Es una estación que no está bien administrada”, explicó y marcó las deficiencias edilicias: “No funcionan los baños, ni los ascensores para discapacitados ni las escaleras mecánicas”, también se lamentó por el posible proyecto de implementar una “confitería” allí que nunca se realizó y que según él “es una asignatura pendiente”, cerró.

Con respecto a la cantidad de demanda hizo una salvedad importante y remarcó que Rosario-Buenos no varía ya que el flujo es “constante”. Sin embargo, subrayó que la demanda en los trenes a Córdoba y Tucumán crece a fin de año por las fiestas y que los pasajes se cancelan con dos o tres meses de anticipación.

Museo ferroviario
La Asociación Rosarina Amigos del Riel propone la apertura de un museo ferroviario en las instalaciones donde se ubicó la primera estación de la ciudad. Hoy, en la bajada España, se encuentra un reconocido restaurante y Mariano Antenore manifestó: “Ya que se postergó esta licitación, que se contemple la instalación y creemos que los espacios dan”.

Este pedido ya fue elevado al próximo intendente de la ciudad, Pablo Javkin.

Tren Alma
Ferrocarriles Argentinos, a principios de 1950, le cedió a la Fundación Alma, tres coches de trocha angosta, exclusivamente para prestar un servicio de lujo en la Línea Belgrano Norte, cubriendo el corredor Retiro-Capilla Del Monte -provincia de Córdoba-, conocido como “El Capillense”.

Los mismos siempre fueron acoplados a las formaciones cargueras del Ferrocarril Belgrano y de ese modo, en sus casi 40 años de acción, la Fundación Alma ha realizado más de 200 viajes de atención médica y social gratuita, llegando a las provincias de Chaco, Santiago del Estero, Santa Fe, Formosa, Salta, Jujuy, Tierra del Fuego, Tucumán, La Rioja, Catamarca y San Juan.

En 2015, estos trenes sufrieron desperfectos por los cuales salieron de circulación y el propio gobierno nacional sostuvo que se iba a ser cargo de las reparaciones para que la ONG vuelve a operar. “El gobierno se iba a hacer cargo de repararla y eso no ha pasado”, reclamó Antenore y arremetió: “Se necesita de una sensibilidad especial para que el Tren Alma pueda volver a circular y cumplir el trabajo social que es tan importante”.