A partir de ahora, la inmensa colección de documentos reunida por los papas se conocerá oficialmente como el Archivo Apostólico Vaticano.

El papa Francisco declaró el lunes que el Archivo Secreto del Vaticano no es tan secreto, después de todo.

El pontífice cambió (por “motu proprio”) este lunes el nombre oficial del archivo de la Santa Sede para eliminar lo que describió como implicaciones “negativas” de incluir la palabra “secreto” en el nombre.

A partir de ahora, la inmensa colección de documentos reunida por los papas se conocerá oficialmente como el “Archivo Apostólico Vaticano”, según informó este lunes la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

El documento tiene fecha del 22 de octubre y será promulgado con “su publicación en el diario L’Osservatore Romano, entrando en vigor inmediatamente después de dicha publicación, para incorporarse inmediatamente a los documentos oficiales de la Santa Sede”.

El papa señaló que hace tiempo que el archivo está abierto a los académicos, y que él mismo ha decretado que los archivos relativos a Pío XII, que fue papa durante la II Guerra Mundialy ha sido acusado en ocasiones de no haber denunciado suficientemente el Holocausto, se abrirán antes de tiempo, el 2 de marzo de 2020.

Sin embargo, señaló que el cambio de nombre refleja mejor la realidad del archivo y “su servicio a la Iglesia y al mundo de la cultura”.

Inicialmente recibió el nombre de Archivum novum, luego pasó a ser Archivum Apostolicum y después, en torno a 1646, Archivum Secretum.

Jorge Bergoglio admite que su apertura oficial “a los investigadores de todos los países se produjo solamente en 1881”, pero recuerda que “entre los siglos XVII y XIX, muchas obras eruditas pudieron ser publicadas con la ayuda de copias documentales fieles o auténticas que los historiadores obtuvieron de los custodios y prefectos” de este archivo.

“Tanto es así que el famoso filósofo y matemático alemán Gottfried Wilhelm von Leibniz, que también se sirvió de él, escribió en 1702 que podría considerarse en cierto modo el Archivo Central de Europa”, dice Bergoglio.

El papa indica que “el término Secretum (…) estaba justificado porque indicaba que el nuevo Archivo”, querido por el papa Pablo V hacia 1610-1612, “no era otro que el archivo privado, separado y reservado” del pontífice.

Sin embargo, “con los progresivos cambios semánticos que se han producido en las lenguas modernas y en las culturas y sensibilidad social de las diferentes naciones, en mayor o menor medida, el término Secretum ha comenzado a ser malinterpretado y a llenarse de matices ambiguos, incluso negativos”.

El Archivo Secreto Vaticano cambia su nombre por el de Archivo Apostólico Vaticano
El Papa Francisco cambió la denominación del Archivo Secreto Vaticano por el de Archivo Apostólico Vaticano por medio de una Carta Apostólica en forma Motu Proprio firmada el pasado 22 de octubre.

El papa ha escuchado a prelados, colaboradores cercanos y también a los superiores de este archivo y ha optado por modificar su denominación por “Archivo Apostólico Vaticano”.

Este nombre “resalta el estrecho vínculo entre la Sede Romana y el Archivo, instrumento indispensable del ministerio petrino, y al mismo tiempo subraya su dependencia inmediata del pontífice, como ya sucede en paralelo con el nombre de la Biblioteca Apostólica Vaticana”.