Tres turistas mexicanos y una suiza resultaron heridos el miércoles en un ataque con arma blanca en las ruinas romanas de Gerasa, a unos 30 kilómetros al norte de Ammán y uno de los lugares más visitados de Jordania, informaron fuentes de los servicios de seguridad.

“Un guía turístico y un oficial de los servicios de seguridad” también resultaron heridos cuando intentaban desarmar al autor del ataque, dijo a la AFP el portavoz de los servicios de seguridad, Amer Saraoui.

“El agresor fue detenido y los heridos fueron trasladados al hospital”, agregó la misma fuente.

No se tiene hasta el momento ningún detalle sobre la identidad del agresor y sus motivaciones.

El portavoz de ese organismo, Omar Sartawi, había asegurado a Efe anteriormente que los tres extranjeros no eran de nacionalidad española, sin querer ofrecer más detalles.

Según la Dirección de Seguridad Pública jordana, el agresor es un hombre buscado por la justicia que, cuando las fuerzas de seguridad se disponían a detenerle, atacó a los visitantes.

El primer comunicado publicado poco después del suceso no ofreció más detalles sobre la identidad del asaltante, que fue finalmente arrestado y está siendo interrogado.

En un vídeo difundido en las redes sociales, se puede ver a una mujer tendida en el suelo bocabajo con una herida en la espalda, mientras que otro hombre aparece sentado con la camisa empapada de sangre, y hay muchas manchas de sangre alrededor de ellos, además de un gran revuelo.

Jerash es uno de los lugares turísticos más visitados de Jordania, y en el complejo histórico existen varios monumentos y restos arqueológicos que datan de la época romana.

No es la primera vez que estos lugares turísticos son objetivo de un ataque en Jordania. En diciembre de 2016, diez personas (dos civiles jordanos, una turista canadiense y siete policías) murieron en Karak, otro punto muy visitado por extranjeros, situado 120 km al sur de Amán. El ataque, que dejó además 30 heridos, fue reivindicado por el grupo yihadista Estado Islámico (EI).

Jordania alberga varios de los tesoros históricos de Oriente Medio, como la ciudad nabatea de Petra, una de las siete maravillas del mundo, las ruinas de Gerasa, el desierto de Wadi Rum o el Mar Muerto. El turismo es una de sus principales fuentes de ingresos.