En Esquel, provincia de Chubut, ya están disponibles ocho unidades de alojamiento que comparten un mismo ambiente mixto. Todas cuentan con servicios premium. “Lo diferencia ser accesible, lo que no significa en absoluto baja calidad ni mal servicio”, destaca una de las hermanas fundadoras, que además desarrollan un proyecto social mediante el que entregan viandas a personas de bajos recursos que realizan tratamientos oncológicos en el hospital local.

Dentro de la estructura edilicia del hotel boutique Las Bayas, en Esquel, se encuentran las flamantes ocho unidades de alojamiento que comparten un mismo ambiente mixto que componen My Pod, el primer hotel de su tipo que abre en Argentina.

Cada una de estas unidades o cápsulas single, diseñadas en madera, cuenta individualmente con comodidades como un sommier extra large, escritorio, televisor led, varias tomas eléctricas para dispositivos móviles, locker, colgadores y perchas, blanquería premium, ojotas y bolsas de basura. Los amenities que se ofrecen son amigables con el medio ambiente, además de ser cruelty free.

INSPIRACIÓN

Tras varios viajes a Asia, Sabrina Hernández, alma y motor de este emprendimiento, experimentó un nuevo concepto de alojamiento basado en espacios optimizados, excelente ubicación y con foco en el servicio e insumos de alta calidad.

De regreso en Argentina, la idea fue crear un espacio atractivo en el que interactuar con otros y, de este modo, enriquecer la experiencia y el bienestar.

Así, junto a sus dos hermanas decidió apostar por el país, adaptando su experiencia en los hoteles cápsula, que tuvieron su origen en países de Oriente y que hoy son tendencia en todo el mundo, a un estilo que se asemeja a sus gustos y preferencias, poniéndose en primera instancia en el lugar de consumidoras: de esta manera crearon My Pod, que significa Mi Espacio – Mi Lugar, intentando reflejar en el nombre lo que sienten por su producto.

 

“Pusimos mucho de nosotras en él y refleja aquello que buscamos cuando viajamos”, reflexiona Sabrina.

Los pasajeros cuentan con un cronograma de actividades semanales, entre los cuales podrán disfrutar de bicicletas, wine tasting, clases de cocina, yoga, entre otras que se adaptan a las diferentes temporadas de la zona. Además de tener acceso a todas las áreas comunes, como el wine bar y restaurante, los pasajeros cuentan con baños y duchas para mujeres y para hombres y pueden optar por adicionales como batas y cepillos de diente de bambú.

My Pod también cuenta con servicio de mucama diario, desayuno continental completo, conserjería las 24 hs., servicio de lavandería y sum service.

“Lo diferencia ser accesible, lo que no significa en absoluto baja calidad ni mal servicio”, agregan las socias.

SUSTENTABILIDAD

La conciencia por el cuidado del medio ambiente es fundamental en este proyecto, en línea con una tendencia que sus fundadoras reconocen y respetan. Desde su lugar a nivel personal y empresarial tomaron medidas que se dirigen a promover estas ideas. Si bien algunas ya están arraigadas, como la separación de residuos y el reciclado de elementos y productos contaminantes, con My Pod quisieron ir un poco más allá, con insumos producidos a partir de envases reciclados aptos para ser rellenados, minimizando el uso de plástico, biodegradables, sin parabenos ni siliconas o sal agregada. Se utilizan bolsas de lavanderías totalmente “compostables”, telas de fibras naturales como el algodón biodinámico, y fibras de bajo impacto ambiental, entre otros.

RESPONSABILIDAD SOCIAL

La madre de las hermanas Hernández falleció de cáncer hace un año. Atravesadas por esa experiencia, tomaron conciencia de la necesidad de contención y apoyo tanto para el paciente y familiares en esos momentos.

Mientras acompañaban a su mamá, encontraron que a muchas familias, además de transitar el dolor de la enfermedad de un familiar, se les dificultaba conseguir hasta lo más elemental.

Por eso, en memoria de su madre, trabajan en la concientización y prevención del cáncer en un programa creado por ellas, denominado CA–FE, que entrega viandas a personas de bajos recursos que realizan tratamientos oncológicos en el hospital local de Esquel y realizan eventos especiales a beneficio y charlas informativas, entre otras acciones.