Los vínculos con el delincuente sexual Jeffrey Epstein, que presuntamente se suicidó hace unos meses en una cárcel de máxima seguridad de Nueva York, le han salido caros a Andrés de York, que anunció a última hora del día de hoy que abandona sus funciones reales. El Príncipe, octavo en la línea de sucesión de la corona británica, intentó limpiar su imagen con una entrevista concedida a la BBC el pasado fin de semana, pero el resultado fue todo lo contrario al esperado.

Lejos de aclarar su postura respecto a los crímenes cometidos por el que fuera su amigo y las suyas propias -ya que también ha sido acusado de participar en hechos delictivos-, sus declaraciones fueron confusas, sin sentido y además recibió numerosas críticas por no haber empatizado con las víctimas de Epstein.

«Me ha quedado claro en los últimos días que las circunstancias relacionadas con mi asociación con Jeffrey Epstein se han convertido en una interrupción importante para el trabajo de mi familia y el valioso trabajo que se realiza en las muchas organizaciones benéficas que estoy orgulloso de apoyar», señaló el Duque de York en el comunicado emitido por el palacio de Buckingham. «Le pregunté a Su Majestad si puedo alejarme de los deberes públicos en el futuro inmediato, y ella me ha dado su permiso», añadió.

Epstein estaba a la espera de juicio acusado de traficar sexualmente con mujeres y niñas de 14 años y además ya había estado en prisión por prostituir a niñas menores de edad. El Príncipe Andrés y él tenían una estrecha relación e incluso se le acusa de haber participado en orgías en su casa, así como de haber mantenido relaciones sexuales con Virginia Roberts-Giuffre, una de las víctimas de Epstein que tenía entonces 17 años.

La entrevista no solo causó indignación sino infinidad de memes y bromas en las redes sociales, ya que el Duque aseguró que en una de las noches que supuestamente pasó con esta mujer, hace casi veinte años, en realidad recuerda que estuvo con sus hijas cenando en un local de Pizza Express.

El hijo de la Reina Isabell II, que está protagonizando un nuevo escándalo para la monarquía británica, mostró su intención de colaborar con las autoridades. «Por supuesto, estoy dispuesto a ayudar en las investigaciones si es necesario», destacó en el documento, pese a que en la caótica entrevista de 50 minutos con la famosa periodista Emily Maitlis echó balones fuera al ser preguntado sobre su posible colaboración con las autoridades estadounidenses.

Preguntas sin respuesta
Más claro por escrito que durante la intervención televisiva, señaló que «sigo lamentando mi asociación mal juzgada con Jeffrey Epstein» y añadió que «su suicidio ha dejado muchas preguntas sin respuesta, particularmente para sus víctimas, y simpatizo profundamente con todas las que han resultado afectadas y quieren alguna forma de cierre».

El anuncio de la retirada de Andrés de York de la vida pública, un hecho casi sin precedentes en la monarquía británica, llega después de que varias empresas y organizaciones con las que colabora se distanciaran de él, incluido el gigante de las telecomunicaciones BT y el banco Barclays, además de algunas universidades debido a la polémica, que intentó apagar en la entrevista del sábado, calificada de «error catastrófico» y «desastre mediático» por los medios de comunicación.