La Fiscalía dio detalles del acuerdo abreviado alcanzado con los enfermeros del Sanatorio Diagnóstico, acusados por el homicidio culposo de la pequeña de 5 años, a la que le suministraron potasio indebidamente.

“Esto no fue un error, fue un horror y no puede volver a pasar” exclamó acongojada María, la mamá de Daiana Buratti, durante la conferencia de prensa en la que se comunicó el acuerdo abreviado que condenó a los enfermeros María Adriana SanMartino y Manuel Vicente Mora por la muerte de la niña de 5 años en el Sanatorio Diagnóstico.

El fiscal Omar De Pedro y el abogado querellante Claudio Torres Del Sel explicaron los pormenores del caso y confirmaron que la pena es de 3 años de prisión condicional y 6 años de inhabilitación especial para ejercer la profesión y cualquier labor relacionada con la enfermería y/o arte de curar por el lapso de seis años, según lo resuelto por el juez Gustavo Urdiales. La defensa técnica de los enfermeros estuvo a cargo de los Dres. Gustavo Durando y Javier Casco, representantes del Servicio Público Provincial de la Defensa Penal (SPPDP).

Condena insatisfactoria

De Pedro comenzó admitiendo que “es la conferencia que menos querría tener que dar, es la que más dolor me causa”, ya que si bien se consiguió una condena, “me deja una sensación de insatisfacción”. A pesar de esto, aclaró que el caso se resolvió como “técnicamente” correspondía, sobre todo teniendo en cuenta que de ir a juicio existía la “posibilidad de la absolución” de los imputados “por el beneficio de la duda”, debido a las particularidades del caso.

“Esta fue una causa donde hubo cero colaboración de las autoridades del sanatorio, ocultamiento de pruebas y falta de apoyo a los padres” destacó Torres Del Sel que además comentó que si bien lo penal está concluido, está en curso una demanda civil contra la empresa de salud.

Doble negligencia

El 27 de agosto de 2014, Daiana Buratti falleció en circunstancias “no claras”. Se secuestró un sachet de potasio que le habían suministrado al niño que compartía la habitación con la pequeña, lo que indicó que lo mismo podría haberle pasado a la nena, ya que ninguno lo tenía prescrito.

No se encontró el sachet que pertenecía a Daiana, por lo que “se investigó el encubrimiento, pero no se obtuvieron las pruebas necesarias” afirmó el fiscal.

Según la reconstrucción de lo que le sucedió a la víctima, De Pedro expuso que “entendemos que SanMartino hizo un primer suministro -por la tarde, que fue interrumpido- y luego Mora volvió a abrir el paso del sachet de potasio y allí se dio una cadena que produjo la descompensación de Daiana y el paro cardíaco” que terminó con su corta vida.

 

“Destruyen sueños”

Leandro, papá de Daiana, arribó a la sede del Ministerio Público de la Acusación con una remera blanca que tenía estampado el rostro alegre de su hijita, y el pedido de justicia que desde hace 5 años los mueve. “Si bien es una victoria agridulce y siento que se hizo justicia, a mi hija ya no la tenemos” dijo, y agregó que los enfermeros también trabajaban en el Hospital de Niños Orlando Alassia y “gracias a esta condena ya no van a hacer más daño a las criaturas, y eso es a lo que apuntábamos nosotros, a la inhabilitación”.

Además, los padres de la niña exigieron que el Ministerio de Salud y Auditoría Médica, encargados de la supervisión de hospitales y sanatorios, ejerzan más control. “Nosotros confiamos el tesoro más grande que teníamos en nuestra vida, que era nuestra hija” expuso María, y reclamó: “No puede ser que nadie haya controlado”.

Por último, los padres exigieron que haya un antes y un después de esta condena, y que debería ser más sencillo comprobar una mala praxis. “No sólo matan a una persona, destruyen familias, destruyen sueños” concluyó la mamá de la niña con la garganta cerrada.