El ex presidente Evo Morales puede regresar a Bolivia si lo desea, pero deberá “responder” a procesos judiciales, advirtió hoy el gobierno interino, que lo denunció por terrorismo y sedición.

“Claro que puede entrar”, pero “tendrá que responder a esos procesos”, afirmó el ministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano, en declaraciones a periodistas recogidas por la agencia de noticias EFE.

“El ex presidente puede volver al país, no tiene ningún inconveniente, no se le puede prohibir a un boliviano que entre”, agregó el funcionario.

El gobierno de la autoproclamada presidenta Jeanine Áñez denunció a Morales ante la fiscalía por terrorismo y sedición, por entender que promovió violencia en Bolivia desde México, donde está asilado.

En Bolivia, el delito de terrorismo está penado con 15 a 20 años de prisión y el de sedición, con uno a tres años.

El Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de Morales, que tiene mayoría en ambas cámaras del parlamento, presentó ayer un proyecto de ley para dotar de inmunidad al ex mandatario.

Bolivia vive una crisis política desde el 20 de octubre pasado, a raíz de sospechas de irregularidades -que posteriormente fueron confirmadas por la Organización de Estados Americanos (OEA) y una empresa proveedora de servicios informáticos a la autoridad electoral- en los comicios presidenciales de ese día.

Tras ser proclamado reelecto en primera vuelta, Morales aceptó repetir las elecciones pero, ante la falta de respaldo de numerosas organizaciones sociales afines y de las Fuerzas Armadas, renunció el 10 de este mes y dos días después llegó asilado a México.

Las protestas -agravadas tras la dimisión de Morales y la asunción del gobierno provisional- dejaron más de 30 muertos y cientos de heridos y detenidos.