“Este Leonardo DiCaprio es un tipo genial, ¿verdad? Dando dinero para incendiar el Amazonas”, hdeclaró el mandatario durante una breve comparecencia a la entrada del Palacio de Alvorada, tal y como se ha hecho eco el periódico carioca ‘Folha de Sao Paulo’.

En agosto, el actor de ‘Érase una vez en Hollywood’ anunció que su fundación Earth Alliance donaría unos cinco millones de dólares a las entidades brasileñas no gubernamentales que se encuentran en estos momentos intentando sofocar los incendios en el Amazonas.

El presidente brasileño ha acusado durante las últimas fechas a las ONG de provocar los incendios. En este sentido, asegura que estas organizaciones pagan para que se prenda fuego y así luego recaudar más dinero de actores u otras figuras destacadas con intereses filantrópicos.

“¿Qué hacen las ONG? ¿Qué es lo más fácil? Incendiar el bosque. Toman fotos, hacen un vídeo, campañas contra Brasil, se ponen en contacto con Leonardo DiCaprio y él pone dinero”, ha explicado Bolsonaro sin aportar pruebas.

“Una parte de dinero fue para las personas que estaban provocando los incendios. Leonardo DiCaprio está contribuyendo al incendio en el Amazonas”, insistió

No sólo el presidente lanzó graves acusaciones contra DiCaprio sin aportar ningún tipo de pruebas. Su hijo, el diputado Eduardo Bolsonaro hizo lo propio el jueves asegurando que el actor financiaba algunas ONG que habían provocado los incendios.

El representante del actor no respondió de momento a las declaraciones de Bolsonaro.

Por otro lado, la Justicia brasileña mandó arrestar el martes a cuatro miembros de la ONG Brigada de Bomberos de Alter do Chao tras acusarles de incendiar de manera intencionada el Amazonas con el fin de vender las imágenes y obtener donaciones. Sin embargo, dos días más tarde estas mismas autoridades decidieron ponerles en libertad ante la falta de evidencias en este sentido.

La oposición y los grupos medioambientales han denunciado que Bolsonaro y su Gobierno hostigan y persiguen las acciones en favor del medioambiente y la criminalización de sus activistas.

Deforestación

La deforestación en el Amazonas brasileño se disparó cerca de un 30 % entre agosto de 2018 y julio de 2019 y alcanzó su mayor nivel en once años, una situación que el Gobierno del presidente Jair Bolsonaro ha atribuido a las “actividades ilegales” en el mayor bosque tropical del planeta.

El Amazonas perdió 9.762 kilómetros cuadrados de su cobertura vegetal en un año, una superficie equivalente a cerca de 10.000 campos de fútbol, de acuerdo con los datos oficiales del estatal Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE).

La destrucción en el denominado pulmón verde fue un 29,5 % superior a la del mismo periodo del año anterior, cuando fueron arrasados 7.536 kilómetros cuadrados, y la mayor desde 2008 (12.911 kilómetros cuadrados).