El intendente José Corral reconoció como Santafesinas Destacadas a Graciela Brondino y Catalina Narvaez, integrantes de la asociación que reclama verdad y justicia ante hechos de inseguridad.

La primera es la madre de Marianela, fallecida producto de un violento asalto ocurrido en 2010; y la segunda es la presidente de la asociación y abuela de Gabriel Rosales, de 14 años, a quien mataron en Barrio Transporte, en un enfrentamiento entre bandas en 2006, cuando iba a visitar a un amigo.

Gabriel Rosales era nieto de Catalina Narvaez. Tenía 14 años cuando en un enfrentamiento entre bandas en 2006 los asesinaron en barrio Transporte cuando iba a visitar a un amigo. Graciela Brondino es la mamá de Marianela, una joven de 25 años que volvía de su trabajo, fue abordada por motochorros, la tiraron al suelo y murió, hace diez años. Son mujeres que transformaron el dolor en acción y juntas crearon la Asociación de Familiares de Víctimas de la Inseguridad.
El intendente José Corral las recibió en su despacho y junto a la secretaria General, María Martín, las reconoció como Santafesinas Destacadas “porque realmente marcan la diferencia y nos dejan el mensaje de no rendirse, de luchar y jamás bajar los brazos, de sobreponerse a la adversidad desde el camino de la paz, la verdad y la justicia. Gracias por el ejemplo”, manifestó el mandatario local. Ellas agradecieron el acompañamiento del municipio en estos años.
“En un sencillo pero emotivo acto quisimos reconocer a Cata y Graciela por su trabajos y el empeño de ambas en mantener el inquebrantable pedido de justicia por la pérdida de seres queridos; y por el apoyo a otras familias que a través de la asociación de familiares de víctimas realizaron durante una década. Necesitamos justicia y más personas como ellas que a pesar del dolor sostuvieron ese reclamo”, dijo el intendente al iniciar su alocución.
Consideró que “es necesario ponerse en el lugar de ellas para delinear las políticas de seguridad y no hay que resignarse a que nos arrebaten la vida”. Y agregó: “Para que no haya más casos como los de Marianela y Gabriel tenemos que reconocer el trabajo de ellas y desde el estado cada uno tiene que hacer su parte para que podamos vivir más seguros”.
Después manifestó su deseo de que “la asociación de Familiares de Víctimas se mantenga en el tiempo y nos comprometemos públicamente ayudar para que siga siendo un lugar de contención para otros familiares de víctimas de la inseguridad en el doloroso proceso de reclamo de justicia”.

Sin bajar los brazos

En primer lugar, manifestó: “Quería agradecerle al Municipio porque fueron los únicos que realmente nos abrieron las puertas y nos ayudaron en esto. Familiares de Víctimas no tuvo la ayuda necesaria de todos los poderes. Tampoco de la comunidad. Si hubiéramos recibido ayuda no hubiese aumentado la cantidad de homicidios. Porque nosotros salimos a luchar no por nuestros muertos, ellos ya no regresan. Sino para que no haya más casos como los de Marianela y Gabriel, ni todos los que tenemos en el árbol de la memoria, que cada vez son más”.
En esta línea, agregó: “Les pedimos a las familias que no dejen de luchar, porque cuando muere alguien, el que queda, el que sigue peleando es o la madre, o los hijos o la abuela, porque hasta la familia desaparece”.
“Nosotros ya pasamos esa experiencia y pedimos que no vuelva a pasar. Lamentablemente, si no nos unimos todos esto se va a incrementar. Sé que la ansiedad frente a un homicidio hace que las madres salgan a pedir que las cosas se hagan ya y las cosas no se hacen ya. A Graciela le costó 10 años, a mí 13 y sin embargo tampoco tuve la justicia que debería, pero yo cuando junté toda la gente de la asociación les dije que hagamos un compromiso: no todos vamos a tener justicia, pero yo quiero que nos juntemos, nos unamos, para poder pelear por el otro, porque si el otro tiene justicia, la muerte de mis nietos no fue en vano”, finalizó la presidenta de la asociación.

Ejemplo de lucha

Por su parte, Graciela Brondino recordó la lucha que significó ante el Gobierno provincial conseguir un abogado para la asociación. “Un buen día llegamos acá (al municipio), la conocimos a María (Martín) y cuando salimos de la reunión teníamos autorizado un profesional. Para nosotros era un sueño imposible porque peregrinamos por distintas dependencias de Casa de Gobierno, y salíamos con promesas pero nunca se cumplían”, rememoró.
“Siempre tuvimos una relación muy estrecha con las autoridades municipales y los sentimos muy cerca, nos ayudaron en todo. En mi caso tengo el rinconcito de Marianela en Mitre y Pedro de Vega y trato de cuidarlo y que esté en condiciones. Desde que tengo este lugar voy menos al cementerio”, agregó Graciela.
Luego resumió cómo comenzó su lucha para conseguir la tan deseada justicia para su hija, y manifestó: “Tuve claro que detrás de la mano ejecutora del delito hay funcionarios que fallan en sus funciones y por eso hay tantos muertos en Santa Fe; también tuve en claro que era mi derecho buscar justicia; además que me habían condenado a ser una muerta en vida y que los asesinos tenían que estar en la cárcel para hacer justicia por mi hija primero, por mi marido después, que falleció, y para sacar a los asesinos de la calle; y con todo esto bien claro, emprendí la lucha”.
Ella peleó para que se reabra el caso, comenzó a buscar elementos para encontrar los responsables de la muerte de su hija. Recorrió innumerables despachos y dependencias hasta que finalmente el próximo lunes se hará el juicio por el asesinato de Marianela. “Toda esta lucha permitió que con Catalina logremos algo muy importante que es la ley de protección a testigos y el pago de recompensa. Fue un granito de arena que ayudó a que yo siguiera intentando localizar a los asesinos de mi hija”, destacó Brondino.
“Si algo me quedó en estos diez años de mi lucha es que con convicciones claras y mucho esfuerzo se pueden lograr los objetivos, pero soy consciente que no todas las familias están en condiciones de hacer todo este trabajo que es muy duro, sobre todo los primeros años donde te tratan como si vos fueras el delincuente y sufrís muchas humillaciones”, agregó este madre.
Por último aprovechó la ocasión para invitar a la ciudadanía a la instalación del árbol con las víctimas de la inseguridad en Tribunales; y anunció que también se hará un acto donde está la placa que se colocó en honor a la asociación para recordar a los fallecidos. Para finalizar agradeció a los medios de comunicación “porque el acompañamiento nos permitió mantener los casos vigentes”.