En el caso de Lavallén, perdió los siete partidos de visitante que jugó por Superliga. No pudieron Comesaña y tampoco Fuertes: son 14 derrotas y 4 empates fuera de Santa Fe.

“Le ganó a Racing ante una multitud en contra y se metió en la Sudamericana”, era la volanta. El título de El Litoral fue: “Apareció el Colón que nunca se vio”, para luego ampliar: “Jugando su mejor partido en esta Superliga, los sabaleros reaccionaron luego del gol en contra del primer minuto de juego y lo dieron vuelta con fútbol, goles, corazón y temple”.

Fue el 14 de mayo del año pasado, en la última fecha y en la cancha de Racing de Avellaneda. El “Barba” Domínguez, que estaba “ido”, ganó, clasificó a la Sudamericana y salvó su cabeza.

Desde ese entonces, Colón no volvió a ganar un partido en condición de vistiante por la Superliga. Sí lo hizo en las Copas, como cuando gritó el zapatazo de Fritzler en el Morumbí contra el San Pablo en la Copa anterior o las dos alegrías en la Sudamericana 2019 ante Deportivo Municipal de Perú en Lima y frente a Argentinos Juniors en La Paternal. Pero en el torneo doméstico no hay caso: no puede Colón. No pudo Julio Avelino Comesaña, tampoco el “Bichi” con su interinato y mucho menos Pablo Lavallén que lleva siete derrotas seguidas en las salidas del Cementerio del Elefantes. Es más, si al actual DT de Colón se le contara la Copa Superliga, serían ocho derrotas, porque también perdió con Tigre en el estadio del “Matador” en Victoria.

La sumatoria marca, en el contexto de las 18 fechas sin ganar, que fueron 14 derrotas y apenas 4 empates. Es decir, una efectividad bajísima pensando en todo el tiempo que se perdió como visitante: apenas un 7 por ciento de rendimiento.

¿Será hoy Liniers 2019 aquél Cilindro del 2018? Ese día el “Negro” había arrancado perdiendo 1-0 con un gol en contra de Guillermo Ortiz, pero lo dio vuelta con gritos de Marcelo Estigarribia, Marcelo Meli (en contra) y Javier Correa luego de una apilada increíble de contra.

Este equipo viene de dar, contra Estudiantes de La Plata y luego de perder la Final Única de la Copa Sudamericana en La Nueva Olla, una muestra de carácter y personalidad ganando 3-2 ante su gente.

Ahora, el gran desafío de esta tarde es poder romper el “gualicho” cuando Colón sale del Brigadier López. Ya pasaron dos almanaques, varios meses, 18 partidos y un puñado de entrenadores. ¿Será hoy en Liniers?.