Comienza este jueves el juicio donde se intentará dilucidar si el sacerdote Néstor Monzón abusó de dos menores de 3 y 4 años en su habitación de la Parroquia “María Madre de Dios” de Reconquista.

Néstor Monzón fue detenido en abril de 2016 pero la denuncia se había realizado a finales de 2015. Luego de muchas idas y vueltas la causa finalmente llega a Juicio Oral pero hasta la mañana del jueves no se sabrá cuánto podrá escucharse de lo que pase en la sala de audiencias.

Los tratados internacionales de protección de las víctimas generan una «excepción» en la reglamentación que tiene como principio la publicidad de los juicios en la provincia de Santa Fe. Esa excepción está dada porque las víctimas son menores de edad y podría generarse una revictimización con el simple hecho de ser nombrados.

Ahora bien, ¿se puede realizar un juicio sin nombrarlos? Efectivamente es casi imposible porque habría que explicar a cada uno de los testigos que no debe nombrarlos en ninguna oportunidad y es inevitable que eso pase, de hecho es importante que se los mencione para dar claridad al acto testimonial.

Es por eso que, en principio, las únicas partes que serán públicas van a ser los alegatos de apertura, clausura y la sentencia. Allí las partes deberán preservar los nombres de los niños y se acordará como mencionarlos en la lectura de las opiniones.

Esto se planteará al inicio del juicio y seguramente antes de que se comience con los alegatos de apertura. Las partes expondrán sus planteos y el tribunal deberá deliberar su posición y votar por sí o por no.

De todos modos la cuestión de la «publicidad» de los actos quedará resumida a la posibilidad de la transmisión por parte de la prensa ya que no hay espacio físico para como para que el público pueda seguir las audiencias y de hecho los periodistas estarán en una sala contigua con sistema de audio y video.