Medios revelaron que Trump firmó un entendimiento que pospone la imposición de nuevos aranceles a productos del gigante asiático y rebaja hasta un 50% los ya impuestos. Es el primer acuerdo tras un largo conflicto.

Washington – Estados Unidos llegó a un principio de acuerdo con China sobre las condiciones para cerrar la primera fase del acuerdo comercial, tras una guerra que se ha extendido por más de un año y que ha herido a la economía internacional. De acuerdo con las fuentes negociadoras, Donald Trump ya rubricó el entendimiento.

Los negociadores estadounidenses ofrecieron reducir los aranceles existentes sobre los productos chinos hasta en un 50% y suspender las nuevas tarifas programadas para entrar en vigencia el domingo en un intento de asegurar un entendimiento de “Fase Uno”, habían afirmado más temprano otras dos personas familiarizadas con las negociaciones.

El representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer informó a los senadores durante una sesión informativa realizada ayer que los anuncios sobre los aranceles posiblemente eran “inminentes”, contó el legislador John Cornyn a periodistas.

Trump sostuvo más temprano que Estados Unidos está “muy cerca” de alcanzar un acuerdo comercial con China. “Estamos MUY CERCA de un GRAN ACUERDO con China”, publicó mandatario multimillonario en Twitter. “Ellos lo quieren, nosotros también”, escribió. Medios locales informaron que tenía agendada una reunión con altos asesores comerciales para discutir el proceso.

Estados Unidos tenía previsto imponer desde el 15 de diciembre aranceles a importaciones por un valor de casi 160.000 millones de dólares sobre bienes chinos que incluyan videoconsolas de juegos, pantallas de computadoras y juguetes.

Una eventual decisión de aplicar los gravámenes podría remecer a los mercados financieros globales y echar abajo las negociaciones para poner fin a la guerra comercial de 17 meses entre las dos mayores economías del mundo.

Las naciones acordaron en octubre concluir un pacto comercial preliminar, pero las negociaciones no han dado resultados concretos hasta el momento sobre compras de productos agrícolas por parte de Pekín y una reversión de las tarifas ya impuestas por Washington.

Ante la noticia, Wall Street subió ayer con récords del Nasdaq y el S&P 500. El índice industrial Dow Jones ganó 0,79% a 28.132,05 puntos, según los datos finales del cierre.

El Nasdaq, de valores tecnológicos avanzó 0,73% hasta inéditos 8.717,32 puntos mientras que S&P 500 subió 0,86% a 3.168,52; un puntaje jamás alcanzado.

“Aún necesitamos ver muchos detalles de lo que realmente está en el acuerdo para de esa forma hacer una verdadera lectura sobre lo que está ocurriendo. Pero por el momento la confianza es fuerte”, dijo afirmó Ryan McKay, analista del mercado de materias primas de la firma TD Securities. “Ya pasamos por esto algunas veces con Trump diciendo que se está cerca de un acuerdo y después no se materializada nada”, añadió.

El pacto comercial con China es una de las prioridades del mandato de Trump, y si lo lográ será una victoria de cara al lanzamiento de la campaña para su reelección en 2020. El choque con el gigante asiático golpeó especialmente al electorado republicano del interior, que vive de las importaciones de sus cosechas y la explotación minera.

La meta principal de Trump con su pelea con China, uno de los rasgos esenciales de presidencia, es desterrar lo que considera prácticas desleales de Pekín. Eso incluye masivos subsidios, intervencionismo estatal, transferencia forzosa de tecnología y robo de propiedad intelectual. Empero la llamada “fase uno” del acuerdo parece ser mucho más modesta y estaría enfocada en que China compre más producción agrícola estadounidense.

Trump ha dicho reiteradamente que China precisa más el acuerdo que Estados Unidos.

A fines de noviembre, Trump decía que las negociaciones estaban en su tramo final pero días después sacudió a los mercados cuando afirmó: “No tengo una fecha límite”. Incluso dio a entender que podrían extenderse hasta después de las elecciones estadounidenses de noviembre del año que viene.

Las negociaciones se complicaron aún más debido a las tensiones entre Washington y Pekín sobre las protestas en favor de la democracia en Hong Kong.

Con algo de reticencia, Trump homologó una declaración aprobada por la abrumadora mayoría del Congreso en apoyo a los manifestantes que han ganado las calles de Hong Kong para reclamar democracia. Pekín calificó de “abominable” y “siniestro” ese pronunciamiento del Congreso pero parece no haber hecho mucho por tomar represalias.