Este lunes hubo destrozos y once heridos en una manifestación de choferes en la sede de la UTA, que no avala la protesta.

Choferes de colectivos de unas 60 líneas de las áreas metropolitana y municipales llevan adelante desde el lunes un sorpresivo paro. La medida de fuerza es por tiempo indeterminado y alcanza a las líneas 5, 6, 7, 8, 9, 21, 25, 28, 44, 50, 56, 76, 91, 100, 101, 115, 117, 135, 146, 150, 161 y 188, en su mayoría de la empresa DOTA. Desde Unión Tranviarios Automotor (UTA) el gremio que agrupa a los choferes, aclararon que la huelga no fue dispuesta por el gremio. Hay cortes y protestas en los puentes Pueyrredón y Alsina. Pasadas las 15 se levantó el piquete sobre el puente La Noria.

Este lunes por la tarde hubo destrozos, un auto dado vuelta y once heridos en una manifestación de choferes en la sede de la UTA, que no avala la protesta.

Las líneas provinciales que se sumaron a la medida de fuerza son 256, 263, 271, 299, 370, 373, 384, 385, 388, 403, 405, 421, 429 y 435. Mientras que en el ámbito municipal no funcionan la 503 San Vicente, la 541 Almirante Brown, la 520 Lanús y la 570 Avellaneda.

Miguel Bustinduy, un dirigente de la UTA que es opositor al líder del gremio Roberto Fernández, dijo en diálogo con El Destape Radio que venían analizando la medida y que desde hace una semana realizan reclamos por el despido de un delegado de la línea 257. “Los compañeros de ahí sufrieron el despido de un compañero que tiene fueros sindicales. Mientras otro compañero de Merlo también fue despedido”, dijo el gremialista.

Explicó que a esta situación se suman reclamos salariales: “Tenemos varios problemas que se van sumando. Hay seccionales en el interior del país donde no les reconocen la escala salarial. Además tenemos un problema de no atención de las obras sociales en el país”, indicó. Dijo que el paro va a durar “lo que tarde en solucionarse el problema” y aclaró que la medida de fuerza no es contra el Gobierno.

Acusó al jefe del sindicato de perjudicar a los afiliados y explicó que la protesta es para visibilizar sus preocupaciones. “No tenemos obra social, y lo que queremos hacer es que la sociedad se entere de lo que pasamos”, afirmó.

El vocero de la UTA Mario Calegari dijo que no avalan la medida de fuerza y que el sector al que pertenece Bustinduy, opositor al líder del gremio, “siempre está en contra de las decisiones que toma el sindicato”.

Por el momento el ministerio de Trabajo no intervendrá en la medida de fuerza: desde el organismo indicaron que se trata de una cuestión “interna” en el sindicato impulsada por Bustinduy, que tiene vínculos con el jefe de Camioneros Hugo Moyano y que está enfrentado a Fernández. “Ya fueron a una interna y perdió”, indicaron desde el organismo, y explicaron que la medida de fuerza se deriva de “peleas electorales por el control del sindicato”.