Durante la jornada del miércoles, en todo el país – y Santa Fe no fue la excepción – las agencias de turismo recibieron más consultas y reservas que lo habitual en estas fechas. Esto se debe a que Nación ha anunciado un paquete de medidas – que aun deben ser aprobadas por el Congreso – que incluyen impuestos para compras en el extranjero y para la compra de dólares.

Daniel Poletto, gerente de Tourfe, explicó a El Litoral que la gente salió a comprar un producto “como hace cola para cargar combustible cuando sabe que va a aumetnar el precio”. “Salió a comprar servicios turísticos para que puedan pagarlo al precio de hoy”, relacionó.

“En realidad las agencias estamos vendiendo lo que hubiéramos vendido el año que viene, están comprando para viajar hasta en noviembre del año próximo, pero como sabe que está basado con un ingreso futuro en pesos es probable que no llegue a comprarlo, hoy lo asegura anticipando compras”, reflexionó Poletto.

Según explicó el especialista, en el mercado turístico “el que percibe el dinero, que es el agente de viajes, tiene que trasladar ese pago a los proveedores, a un intermediario en Argentina, el mayorista de turismo, y de ellos al exterior al proveedor de servicios, que puede ser una agencia en el exterior o al hotel, la rentadora de autos, la empresa de cruceros, etcétera, pero la cuestión en este momento es que si yo recibo el dinero y lo puedo trasladar al operador, si el operador a su vez lo puede transferir al exterior y todos pagamos los precios justos”. “En la intermediación de la cadena de cobranza y pagos, el que se quedase con el dinero y no lo traslade en el momento que le tome el treinta por ciento de aumento, perdió ese treinta por ciento; entonces, la única posibilidad de recibir pagos es que yo pueda, a su vez, trasladarlo al siguiente eslabón y de ese eslabón hacia afuera al cambio actual”, advirtió.

Además, aconsejó a los compradores que no corran “detrás de esta locura”: “a las agencias nos conviene que vengan a comprar, parece mentira pero es un empuje favorable hacia el comercio de los viajes pero momentáneo porque si teóricamente estoy vendido ahora lo que la gente hubiera venido a comprar en junio del año próximo, los que compran ahora no van a venir en junio a comprar”, dijo. “Solamente va a quedar como remanente de consumo la gente que no necesita depender de ingresos futuros en pesos sino que ya atesora el dinero fuerte. Va a gastar la misma cantidad de moneda extranjera que iba a gastar a $ 63, a $ 84, porque si la gente viene hoy a la agencia de viajes con meneda extranjera, no va a percibir ningún cambio”, concluyó.