El parlamento de Bolivia eligió hoy a los seis nuevos miembros del Tribunal Supremo Electoral (TSE) que, junto con el miembro designado por la Presidencia de la República, Salvador Romero, tendrán la tarea de convocar “cuanto antes” nuevas elecciones presidenciales y legislativas, después de las del 20 de octubre último, que fueron anuladas.


La nominación, refirió la agencia de prensa estatal ABI, se produjo durante la madrugada y los elegidos fueron Oscar Hassenteufel, Francisco Vargas Camacho, María Angélica Ruiz Vaca Diez, Rosario Baptista Canedo, Nancy Gutiérrez Salas y Daniel Atahuichi Quispe.

“El país esperaba que la Asamblea Legislativa elija gente proba que devuelva la confianza en el Tribunal Electoral y así lo hemos hecho”, aseguró en un comunicado la presidenta del Parlamento, la senadora Eva Copa, del Movimiento al Socialismo (MAS), que tiene mayoría parlamentaria.

Por su parte, el presidente de la Comisión mixta constitucional, Óscar Ortiz, subrayó el trabajo del órgano legislativo, que en apenas 20 días completó todas las fases que llevaron a la definición del TSE.

Según los expertos, si no surgen nuevas dificultades las nuevas elecciones serían convocadas el próximo 2 de enero y deberían realizarse en marzo de 2020, en reemplazo de los comicios de octubre.

Esas elecciones fueron anuladas en medio de denuncias de fraude a favor de Evo Morales, quien el pasado 10 de noviembre anunció su renuncia denunciando un golpe de Estado para derrocarlo.

El anterior órgano electoral que gestionó esos comicios acabó procesado, con sus integrantes en prisión preventiva, acusados de delitos electorales relacionados con ese supuesto fraude.

Las normas bolivianas facultan al Legislativo para elegir a seis vocales titulares y seis suplentes para una gestión de seis años, sin posibilidad de reelección.

Entre los titulares en la sala plena se debe garantizar que al menos dos sean de origen indígena o campesino y tres sean mujeres.

En declaraciones a los medios, el senador Óscar Ortiz, de la alianza opositora Unidad Demócrata (UD), destacó que la “concertación” entre las tres fuerzas políticas con presencia en el Parlamento permitió elegir a un nuevo Tribunal Supremo Electoral “que va a darle a la ciudadanía credibilidad y confiabilidad”.

Según Ortiz, en el nuevo órgano electoral “hay personas que tienen la independencia, la imparcialidad, la idoneidad, la probidad para garantizar al país un camino hacia elecciones limpias”.

Se espera que los elegidos tomen posesión hoy mismo en el Legislativo.