Ayer por la tarde en la costanera de la capital provincial, varias personas fueron victimas de las palometas. Desde el Sindicato de Guardavidas de Santa Fe, recordaron que la zona no está habilitada para balneario.


En la tarde de ayer, la costanera santafesina explotaba de personas que buscaban refrescarse ante una jornada agobiante donde la temperatura llegó a los 38°C. Muchas de ellas ingresaban a las aguas de la Setúbal y fueron mordidas por palometas.

El agua con estos calores se calienta y es más propicio para que las palometas y rayas “hagan de las suyas”.

35 personas, entre ellos menores fueron atacadas por palometas y muchos debieron tener asistencia médica en el lugar. Ninguno revistió gravedad.

Cabe destacar que la zona no está habilitada para balneario ya que análisis bacteriológicos que se realizaron en la laguna Setúbal arrojaron resultados negativos para el uso recreativo debido a la floración de microorganismos, como las cianobacterias -microalgas-, que pueden generar cierta toxicidad en el agua. Al estar en contacto con la piel o en caso de ingestión, pueden resultar perjudiciales para la salud de los bañistas y guardavidas. La bajante del río influyó en esta situación porque hay un menor poder de “dilución”.