La medida, que se publicó este martes en el Boletín Oficial, tiene lugar tras la marcha atrás con el incremento del 5% en los precios de YPF.

El Gobierno postergó hasta el 31 de enero de 2020 la suba del impuesto a los combustibles para evitar que este gravamen impacte en el precio de las naftas y el gasoil.

La decisión de la administración de Alberto Fernández se produce tras el freno a la suba del 5% en los combustibles de YPF, lo que hubiera impactado en la inflación y podría haber generado un efecto en cadena en otras petroleras.