El cuerpo de la jubilada fue encontrado en un congelador por los bomberos.

 

El año arrancó de la peor manera en el tranquilo pueblo de Saint-Léonard de Noblat. Una de sus 4657 habitantes fue asesinada y descuartizada. Los restos de la mujer, de 83 años, estaban apilados en un freezer y por el crimen detuvieron a su nieto, según la radio France Bleu.

El cuerpo fue encontrado el 2 de enero por los bomberos y gendarmes, que intervinieron por un incendio en la vivienda. Cuando ingresaron a la casa de la jubilada, se sorprendieron al ver importantes manchas de sangre en el piso. Los rastros los llevaron hasta el congelador, donde finalmente dieron con los restos de la mujer.

En las afueras de la casa, los gendarmes encontraron al nieto, un hombre de unos 30 años, en estado de confusión. Después de dos días de interrogatorios, confesó haber asesinado a su abuela, aunque aún no parece haber un móvil claro.

“No da explicaciones, tiene una personalidad bastante compleja, con varias facetas”, afirmó el fiscal Xavier Pasturel acerca del joven, un exestudiante de sociología que no tenía antecedentes psiquiátricos ni judiciales.

“Cuando alguien comete semejante acto, tiene problemas de equilibrio”, continuó el fiscal, decidido a desentrañar el porqué de este crimen.