Ocurrió en una casa donde hace algo más de un año mataron a una niña. Dispararon desde una moto contra una casa y uno de los disparos le dio a un nene de seis años.

Un chiquito de seis años fue herido en horas de la tarde de ayer en una pierna y en un ojo en la zona de Ávalos al 1800 (a metros de Larrechea), en la zona de Casiano Casas, luego de que dos personas pasaran en moto disparando.

Como consecuencia del ataque, una de las balas ingresó en la casa, pegó en una puerta y las esquirlas le dieron en el tobillo izquierdo y en un ojo a Mateo, de seis años, que estaba jugando a los jueguitos en un sillón del living de la casa.

El nene fue derivado al hospital de Niños “Víctor J. Vilela” donde le hicieron las curaciones y, poco después de las 17, volvió a su casa en un taxi, junto a sus familiares.

“Gracias a Dios fue solo un susto, puede ser que haya saltado algo y le haya tocado el ojo”, comentó la abuela, quien contó que el nene estaba sentado adentro de la casa. “Balística no supo explicarnos cómo o por dónde ingresó la bala”, dijo.

El padre de Mateo indicó que el disparo “pegó en el marco de la puerta y las esquirlas le pegaron en el ojo y en el tobillo, y los otros tiros dieron en la pared”.

De acuerdo a los datos aportados por el padre, los tiradores se movilizaban en una moto Yamaha FZ azul, que salió de una casa vecina. Según su relato, fueron vistos por todos los vecinos.

“Si hicimos las cosas mal en su momento, terminamos con eso. No digo que yo fui un angelito pero estamos trabajando, no molestamos a nadie, no le debemos plata a nadie. Hoy es mi primer día de trabajo, soy carnicero. Yo hoy pierdo el trabajo, ¿qué reputación le puedo dar yo al dueño del negocio?”, señaló resignado el padre del chiquito herido.

Y desafiante, en diálogo con Radio 2, agregó: “Estos zánganos venden drogas y no dejan vivir a nadie. A mí no me corre nadie, porque tengo unos huevos bárbaros, porque si la Policía no hace nada yo me voy a poner en guerra con todos”.

“A mí me mataron a mi nieta de un tiro en la cabeza”, relató la abuela, en referencia a un ataque del 4 de julio de 2018 hacia ese mismo domicilio, donde como consecuencia de eso, Maite, una nena de cinco años, recibió un tiro en la cabeza y murió.