Una mujer joven que vive en el centro de la ciudad viajó de vacaciones a México y volvió con la enfermedad. Sucedió la semana pasada, evoluciona bien y desde Salud municipal refuerzan las campañas de prevención.

Una mujer que contrajo dengue en el extranjero la semana pasada es la protagonista del primer caso de contagio de la enfermedad con antecedentes de viajes en lo que va de 2020. Es una joven que vive en el centro de la ciudad y que, según confirmaron las autoridades sanitarias locales, se encuentra bien y evoluciona favorablemente en su domicilio.

Leonardo Caruana, secretario de Salud de Rosario, le explicó a El Ciudadano que todos los años, a partir del aumento de conectividad por el período de vacaciones y el agregado de una situación epidemiológica internacional con aumento de infecciones por dengue en Brasil, Bolivia o México, se refuerzan las campañas de prevención para evitar la proliferación del mosquito Aedes Aegypti, agente transmisor del virus.

“La semana pasada se conoció el primer caso con antecedentes no autóctonos”, confirmó Caruana y agregó: “Activamos todas las instalaciones epidemiológicas de visita, bloqueo y asesoramiento“, en referencia a la mujer que contrajo la enfermedad y de la que no se brindaron datos personales específicos.

“Lo primero es el seguimiento clínico de la paciente, el uso de repelentes para que no la pique otro mosquito, sobre todo en el período febril, ya que el mismo puede ser transmisor del virus, y el aislamiento domiciliario”, detalló el funcionario.

De vuelta a Rosario con dengue
Caruana señaló que la mujer volvió de sus vacaciones en México con los síntomas propios de la enfermedad virósica contraída por la picadura del mosquito Aedes Aegypti con el arbovirus: fiebre, dolor de cabeza, malestar general y en general las señales de una gripe pero sin catarro.

El titular del área sanitaria municipal enfatizó tener presente las recomendaciones emitidas por las autoridades y consultar a un médico ante cualquier síntoma compatible con la infección.

Necesario recordar
Algunas de las precauciones para evitar la proliferación de mosquitos infectados son:  desprenderse de todo recipiente que pueda acumular agua, como latas, botellas, neumáticos; tapar tanques y depósitos herméticamente, colocar boca abajo baldes, palanganas y todo contenedor de uso habitual, cambiar el agua de bebederos de animales y floreros cada tres días. También, eliminar el agua de porta-macetas y platos y mantener patios y jardines ordenados y desmalezados.

Enfermedad que vino para quedarse
“El dengue es una enfermedad ya conocida hace más de una década que vino para quedarse por eso hay que seguir haciendo campañas de prevención”, reiteró Caruana.  En 2019 hubo en Rosario cinco casos de dengue con antecedentes de viajes y 119 casos autóctonos.

Virus
El dengue es una infección viral transmitida por mosquitos con el virus –se aislaron cuatro serotipos del mismo– a través de la saliva. Causa síntomas parecidos a los gripales y en ocasiones evoluciona hasta desembocar en un cuadro potencialmente mortal, llamado dengue grave.

Según las estadísticas de la OMS, en las últimas décadas aumentó significativamente la incidencia de dengue en el mundo. Alrededor de la mitad de la población global está potencialmente expuesta a contraer la enfermedad.

El dengue se presenta en los climas tropicales y subtropicales de todo el planeta, sobre todo en las zonas urbanas y semiurbanas. No hay tratamiento específico para ninguna de sus expresiones, pero la detección oportuna y el acceso a la asistencia médica adecuada disminuyen las tasas de mortalidad por debajo del 1%.

El mosquito Aedes Aegypti actúa como vector, es decir, como transmisor del virus productor de la enfermedad. El mosquito adquiere el virus al picar a una persona enferma. De esta manera, cada vez que pique a un infectado, está en capacidad de transmitir la enfermedad. Así se da la cadena de propagación.

El contagio solo se produce por la picadura de mosquitos infectados, no de persona a persona, ni a través de otros animales o de objetos manipulados por personas enfermas. Es diferente del zika, que transmite el mismo Aedes pero también se contagia en las relaciones sexuales.

La propagación del dengue, chikungunya y zika depende de la presencia de personas infectadas y del mosquito transmisor, por eso es necesario tener en cuenta las medidas de prevención, porque no hay hasta el momento vacunas que inmunicen estas enfermedades, ni medicamentos específicos que las curen.

Una de las estrategias preventivas más efectivas es la eliminación de los criaderos de mosquitos: los recipientes que contienen o pueden acumular agua, tanto en el interior de las casas como en sus alrededores (los mosquitos depositan los huevo en aguas limpias y quietas).