El flamante subsecretario de la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV), Osvaldo Aymo, anunció el emplazamiento de operativos de “saturación” en las rutas santafesinas.

Según manifestó, el objetivo “es que los conductores sepan que en cualquier momento y lugar de la provincia te pueden hacer un control sorpresivo”. Asimismo, volvió a defender su posición de mantener el límite permitido de 0,5 gramo por litro de sangre y apuntó al déficit en los controles.

El subsecretario santafesino está convencido de que el déficit existente radica en la escasez de los controles provinciales. Respecto de las actuales fiscalizaciones en las rutas de la bota cuestionó que “son en algunos lugares y sólo de noche. ¿Pero quién detecta si voy manejando alcoholizado un martes, un jueves o un lunes?”. En este sentido, subrayó la puesta en marcha de los operativos “de saturación”, que buscan que “cualquiera que recorra las rutas que están en el territorio santafesino pueda ser controlado en cualquier día de la semana y momento del día”.

En este contexto, el funcionario indicó que ya se dieron instrucciones a la policía vial y señaló que también se trabajará con el resto de las fuerzas que patrullan las rutas, por ejemplo, Gendarmería Nacional. Además, hizo hincapié en el carácter “sorpresivo” de los controles a la hora de asegurar que “es lo que permite cambios de conducta, porque cualquiera sabrá que puede ser controlado en cualquier momento”, y aseguró que la provincia tiene “los alcoholímetros suficientes para hacerlo y, si es necesario, está la decisión de comprar más”.