Una ordenanza aprobada por el Concejo santafesino a fines de 2019 prevé una serie de alternativas relacionadas a la anticoncepción de las aves, la creación de palomares ecológicos y una novedosa técnica de “sustitución de huevos”.

Pese a que pasan los años y se aplican determinadas propuestas para evitar el asentamiento de palomas en espacios verdes y edificios públicos, ninguna parece funcionar y el problema es cada vez mayor.

Las plazas están minadas de materia fecal en sus veredas y bancos, así como también las fachadas de edificios de importante valor patrimonial que se ven deterioradas por el paso de estas aves.

Para terminar con el problema de la superpoblación de palomas en la ciudad, el Concejo Municipal aprobó a fines de 2019 una ordenanza que propone una serie de alternativas para darle una solución “ética” a esta situación.

Una de las creadoras de este “Plan de gestión ética de la población de palomas urbanas”, junto con la concejala Marcela Aeberhard, es la Dra. Natalia Pallavicini, presidente del Instituto de Derecho Animal del Colegio de Abogados de Santa Fe.

En diálogo con De Diez, Pallavicini explicó los puntos más destacados de esta ordenanza que aún no fue reglamentada y, según indicó la especialista, es “única en su tipo” ya que aborda el problema desde una consideración diferente: básicamente, de entender que la llegada de las aves a la ciudad es responsabilidad de los humanos.

La especialista indicó que la superpoblación no afecta sólo a los ciudadanos sino también a las propias aves que tienden a enfermarse con mayor frecuencia tener altos grados de muertes agónicas. En este sentido, remarcó que el municipio debe resolver la problemática de manera “responsable”.

La ordenanza incluye la creación de varios programas de aplicación simultánea: en primer lugar y como medida más importante propone la ingesta de alimento anticonceptivo para controlar la reproducción de las aves.

Además, plantea la creación de “palomares ecológicos” en determinados lugares de la ciudad -estructuras de madera muy sencillas en altura con la finalidad de atraer las aves a ese espacio para anidar-, a fin de protegerlas, y un método novedoso de “sustitución de huevos”, que implica cambiar los huevos verdaderos de las palomas por huevos falsos reutilizables.

Finalmente, la iniciativa contempla la creación de un programa de voluntariado trabaje conjuntamente con el municipio en la alimentación a las palomas; la manutención y cuidado de los palomares, y la aplicación del método de control de reproducción, entre otras tareas.