La policía encontró una jeringa con morfina dentro del casillero de la sospechosa. Los recién nacidos sobrevivieron al ataque.

Una enfermera fue arrestada y acusada de envenenar a cinco bebés prematuros en la sureña ciudad Ulm, en Alemania.

En las últimas horas, se conoció a través de las redes sociales la historia de una enfermera, a quien acusaron de envenenar a cinco bebés prematuros. La mujer les habría suministrado morfina de forma injustificada a los infantes, poniendo así en riesgo su salud. Afortunadamente, todos sobrevivieron al atentado.

El hecho sucedió en la ciudad de Ulm, ubicada en el sur de Alemania. La joven niega las acusaciones, pero se encuentra en prisión preventiva mientras se le investiga por cinco presuntos intentos de homicidio y graves lesiones físicas. Hasta ahora, se desconoce el posible móvil de la sospechosa.

La investigación se inició a raíz de una denuncia hecha en la clínica donde trabajaba la enfermera. En la madrugada del pasado 20 de diciembre cinco recién nacidos prematuros sufrieron de forma simultánea e inesperada problemas respiratorios graves.

El personal sanitario pudo intervenir rápido y así evitó consecuencias mortales, pero el caso generó rumores internos. En un principio se pensó que se trataba de una infección, pero las pruebas realizadas a los cinco pequeños detectaron, en al menos dos casos, restos injustificados de morfina en las pruebas de orina.

La detención de la enfermera
El pasado 28 de enero, las autoridades descubrieron en el casillero de la enfermera una jeringa con leche materna en la que también había morfina. Según las declaraciones del fiscal jefe de Ulm, Cristof Lehr, cuando se supo esto inmediatamente se detuvo a la mujer.

Según los medios locales, el hospital ya se disculpó públicamente por el mal desempeño de su empleada.