Tenía nueve años, falleció el domingo en el Zona Norte y los padres denunciaron mala praxis. El lunes se practicará la autopsia.

La investigación judicial del caso de la nena de 9 años que falleció el domingo pasado en el Hospital de Niños Zona Norte luego de ingresar con un leve cuadro de gastroenteritis pasó a manos de la fiscal Valeria Piazza Iglesias. Aunque ya se había ordenando el secuestro de la historia clínica, ahora la funcionaria solicitó el listado de todo el personal que atendió a la víctima en el efector. El lunes, en tanto, se practicará la autopsia bajo parámetros de actuación ante una posible muerte por mala praxis médica.

Fuentes del Ministerio Público de la Acusación (MPA) confirmaron a LaCapital que la denuncia por posible mala praxis y abandono de persona, que radicaron los familiares de Liz Giménez, ahora estará a cargo de la fiscal de Homicidios Culposos, Valeria Piazza Iglesias, quien reemplazó a su colega Walter Jurado por distribución de legajos.

Además, se confirmó que el próximo lunes se realizará la autopsia. Con la histórica clínica de la víctima como referencia, la fiscal ordenó que la necropsia se practique con atención de parámetros y el debido resguardo ante la posibilidad de que el deceso se haya debido a un posible error médico. El objetivo es determinar si la atención de Liz fue la indicada para la patología que presentaba.

Según indicaron desde el MPA, entre hoy y mañana también fueron citados a declarar los familiares y allegados a la víctima. Al mismo tiempo, la fiscal solicitó el secuestro de los libros de guardia, de la historia clínica y un listado de todo el personal médico y de enfermería que el domingo estuvo afectado a la atención de la nena.

Una vez que Piazza Iglesias reúna toda la información verá los pasos a seguir en relación con el confuso hecho. Además, los familiares de la niña también adelantaron que evalúan poner un perito de parte cuya conclusión se coteje con los dictámenes de los médicos forenses.

El cuerpo de Liz está reservado en el Instituto Médicos Legal (IML) a la espera de la autopsia, mientras se giran notificaciones a las partes para que puedan ejercer el derecho de controlar esa prueba.

Desenlace fatal

Liz llegó el sábado pasado al Hospital de Niños Zona Norte. Estaba deshidratada a raíz de un cuadro de gastroenteritis, con vómitos, diarrea y algo de fiebre. Tras la evaluación de rigor le hicieron análisis, le pusieron suero y se decidió dejarla internada en una sala de guardia, donde su padre la acompañó toda la noche.

Sin embargo, y apesar del tratamiento de rutina para una patología considerada leve, la nena murió el domingo luego de sufrir una severa descompensación y dos paros cardiorrespiratorios. Jonathan, el padre de Liz, asegura que existió mala praxis médica a la hora de atender a su hija y por eso llevó el caso a la Justicia.

En tanto, desde el hospital se mostraron cautos a la hora de explicar el fatal desenlace. “Será la Justicia la que determinará cómo fue la secuencia de esta muerte”, dijo el director del centro de salud, Eduardo Casim.

El funcionario explicó que Liz “estaba deshidratada, se le hizo el tratamiento endovenoso en estos casos, se la hidrató correctamente, se hizo un análisis de laboratorio que no mostraba alteraciones significativas y evolucionó bien”.

Pero todo cambió el domingo. “Ese día a la mañana pierde la vía periférica por donde recibía el suero. Venía orinando bien, tenía un cuadro febril usual, se comienza de a poco a probar con la vía oral y está bastante bien hasta media mañana; pero desde las 10 en adelante comienza a alterarse el estado general y a las 13.45 sufrió dos paros cardíacos, es trasladada a terapia y finalmente falleció”, recordó el profesional.

En ese orden, admitió que “no se encuentra explicación al por qué de la descompensación” y precisó que el cuadro era habitual en una nena sin antecedentes. “Estuve hablando con la familia y les dije que por parte del hospital tienen las garantías absolutas de que no se va a proteger a nadie ni se va a modificar la historia clínica”, remarcó.

Ante la posibilidad de una mala praxis, Casim refirió que “mirando la historia clínica no hubo ninguna medicación que la lleve a esta descompensación, estaba tomando líquido por vía oral”. Y agregó: “No puedo asegurar que hubo impericia porque no estuve ahí, no parece que haya ocurrido eso. Lo único que tenía era los glóbulos blancos aumentados, que es común cuando hay una infección. Será la Justicia la que determinará cómo fue la secuencia de la muerte”.