El sindicato municipal denunció que una mujer que esperaba ser atendida en la guardia del hospital público agredió a una médica e insultó y maltrató a otra que está embarazada. La supuesta agresora también hizo una presentación por maltrato en la comisaría 15ª.

El sindicato de trabajadores municipales de Rosario denunció que ayer dos médicas del hospital Roque Sáenz Peña fueron atacadas por una pareja que esperaba ser atendida en la guardia. Según indicaron, a una de las profesionales le hicieron golpear su cabeza contra un escritorio del consultorio. Los presuntos agresores se presentaron en la comisaría de la zona y denunciaron a las trabajadoras por maltrato.

El delegado sindical César Goroso aseguró que este jueves a las 15.15, aproximadamente, una pareja que estaba en la sala de espera de la guardia del efector ubicado en Laprida al 5300, comenzó a inquietarse por el tiempo que llevaban aguardando ser atendidos. Según el relato del dirigente, el hombre y la mujer comenzaron a golpear y patear la puerta del consultorio en cuyo interior estaban dos médicas clínicas –una de ellas embarazada de unos 6 meses– atendiendo a un paciente.

“Las médicas les abrieron la puerta y les pidieron que se quedaran tranquilos, les dijeron que tenían que calmarse porque así no los iban a atender. En ese momento la mujer se puso más violenta, empezó a insultar y gritar, entró al consultorio y le agarró la cabeza a la médica, no a la embarazada y se la golpeó contra el escritorio”, precisó.

Según Goroso, el personal policial del hospital se presentó una hora después, para entonces las médicas ya habían ido a la comisaría 15ª a radicar una denuncia contra la pareja de pacientes. Cuando llegaron a la seccional se encontraron con los presuntos agresores, quienes las habían acusado de maltrato. “Sorpresivamente, los policías de la seccional decidieron demorar e incomunicar a las médicas. Estuvieron ahí desde las 16 a las 21 sin hablar poder hablar con nadie, hasta que fue el abogado del sindicato a la comisaría. En todo ese lapso dejaron sin servicio de guardia al hospital”, apuntó.

El delegado sindical confirmó que este viernes lanzaron un alerta y la guardia sólo atendía urgencias en señal de protesta. “Las agresiones verbales son contantes”, sentenció y pidió que se modifiquen las condiciones en las que trabaja el personal.

La problemática de la violencia en el sistema de salud pública no es una novedad. Un registro de  notas muestra que hace 7 años atrás, en el mismo efector, se había desarrollado una situación de agresión a una profesional. En el medio, se han producido muchos casos en distintos hospitales.