Se trata de un joven de 25 años que se presentó espontáneamente en la comisaría de Recreo, y que dio una confusa versión de lo sucedido.

En las primeras horas de la tarde de hoy se entregó quien manejaba el Toyota Corolla en el que huyeron los asesinos de Hugo Oldani. Se trata de J.S.R, un hombre de 25 años que sería el dueño del vehículo encontrado en una vivienda en calle Arenales al 9200.

El joven sería uno de los hijos de un comisario general retirado, y el auto está a nombre de ambos hermanos.

Su versión de los hechos

Según relató en la dependencia policial, J.S.R. decidió presentarse en el lugar ya que se encontraba en la casa de un familiar que vive por esa zona. Sobre lo sucedido, explicó que él hizo “un viaje” a 25 de Mayo y La Rioja, durante el cual llevó a un hombre y a una mujer a hacer un trámite, ya que alquila su vehículo en algunas ocasiones.

Siempre siguiendo su versión, el hombre afirmó que cuando estaba sentado dentro de su vehículo esperando a los pasajeros para la vuelta, escuchó dos detonaciones. Al girar la vista para ver qué era lo que ocurría, los delincuentes lo “encañoraron” -manifestó- y “lo obligaron” a escapar.

Para finalizar, relató que los delincuentes lo obligaron a llevarlos hasta avenida Circunvalación Oeste y sobre misma arteria lo hacen parar a la altura de Avenida Beruti, donde le sustraen documentación del vehículo, billetera y lo amenazan con quitarle la vida si hablaba de lo sucedido.

Por estos momentos sigue declarando ante la policía en la Subcomisaría 16º de Recreo.

Un auto, dos dueños

Según se informó, el rodado estaría a nombre de dos personas que serían hermanos y a la vez hijos de un comisario retirado. Los jóvenes tendrían 25 y 30 años. Uno sería dueño de una empresa de alarmas y seguridad, mientras que el otro trabajaría en el servicio penitenciario.

Si bien los dueños del rodado serían dos personas, las primeras informaciones que se desprenden de la causa es que quien oficiaría de guardiacárcel, en el momento del hecho en calle Rioja al 2400 estaba trabajando y hay datos y filmaciones que así lo constatan.

No hay dudas dentro de la investigación que el auto secuestrado sería el usado tanto en la llegada de los delincuentes al lugar como para la huida. Si bien son tres los delincuentes que quedaron registrados por las cámaras de seguridad al entrar y salir de la galería donde se produjo el crimen, claramente hay una persona involucrada más que es quien maneja el vehículo y es partícipe del hecho.