El sangriento episodio se produjo ayer a unos 45 kilometros de la Comisaría de Dos Hermanas. Los policías hallaron en el patio el pistolón utilizado por el agresor prófugo.

El crimen fue de una crueldad difícil de comprender y explicar. El femicida llegó al lugar dispuesto a todo, con un arma de fuego y un cuchillo tipo puñal. No le importó nada y mató a su ex pareja delante de los dos hijos de ésta, que tienen 2 y 7 años de edad.

El hecho ocurrió en horas de la mañana de ayer, en una chacra de la localidad de Dos Hermanas, a la altura de la ruta provincial 18. Sonia Cerpa (40) fue hallada asesinada por su concubino, quien había vuelto a almorzar después de trabajar. Llamó rápido a su cuñado, un ex concejal de Bernardo de Irigoyen, quien dio aviso a la comisaría de esa localidad.

Una vez que los efectivos de la Comisaría de Dos Hermanas fueron advertidos recorrieron unos 45 kilómetros, la mayoría por tierra, para llegar al lugar y constatar la escena.
La mujer estaba tirada en el patio y, según detallaron fuentes del caso, falleció desangrada debido a un corte de arma blanca en el cuello.

Ayer diferentes comisiones policiales de la Unidad Regional XII estaban abocadas a la búsqueda del presunto asesino, aunque al cierre de esta edición no se habían informado sobre resultados positivos. Fue identificado como Valdir Prestes, de nacionalidad brasileña.
Quien orientó la investigación y dio detalles de lo ocurrido fue la hija mayor de la víctima, de apenas 7 años. Ella y su hermano menor vieron toda la secuencia y huyeron al monte para refugiarse del agresor.

La pequeña, en una declaración que deberá ser constatada y judicializada, expresó a los uniformados que horas antes había llegado al lugar un hombre que conocen simplemente como “Cuerero” y se puso a hablar con su madre. Esa conversación se convirtió en discusión y terminó de la peor forma posible.

Dijo la pequeña que en medio de la pelea el sujeto sacó un arma y abrió fuego contra su mamá, aunque no la hirió.

No conforme con eso, extrajo desde sus prendas un cuchillo, tomó de los pelos a la mujer y la asesinó. Los dos menores estuvieron escondidos en las malezas durante horas hasta que llegó su padre.

Convivencia
Vecinos y fuentes policiales confirmaron que la víctima y Prestes habían tenido una relación hace poco tiempo. Según detalló la pareja de la víctima y padre de las niñas, Arseli De Lima, Sonia abandonó el hogar para ir a vivir con Cuerero, pero el poco tiempo regresó y retomaron la relación.

Quienes conocen a los implicados detallaron que la relación duró cerca de un mes y que Sonia era víctima de violencia de género, razón por la cual se habían separado.
Ayer los trabajos de rigor estaban siendo obstaculizados por la lluvia que caía en el lugar, además de la poca señal de teléfono que impedían las comunicaciones. En la escena, una humilde casa de madera, se incautó un arma de fabricación casera, pero no fue encontrado el puñal.

Interviene el caso el Juzgado de Instrucción Dos de Eldorado, que dirige la magistrada Nuria Allou.

La violencia más extrema
El crimen de Sonia Cerpa en el norte provincial es el primer femicidio cometido en Misiones en lo que va del 2020.

El año pasado se registraron siete casos de la violencia machista más extrema en la tierra colorada. Las víctimas fueron identificadas como María Belén González (17), Fiorella Aghem (20), Antonella Bernhardt (27), Fidencia Estela Arapayú (49), Raquel Pereira (22), Vilma Mercado (19) y Isabel Rodríguez de Almeida (25).

En todos los hechos, exceptuando el de Rodríguez de Almeida, los responsables están tras las rejas y enfrentan una posible condena a prisión perpetua.

Por otro lado, aparte de esos nombres, los dos hijos de Pereira también fueron ultimados por su femicida y hay otras dos asesinados -un hombre y una bebé- que pueden ser considerados también como víctimas de femicidios vinculados, aunque no fueron caratulados como tal.