El ex presidente volverá a la actividad política tras un paréntesis de 60 días. Participará de un encuentro de la agrupación presidida por Patricia Bullrich y se espera un documento con duras críticas contra el Gobierno.

Mauricio Macri volvió hoy al ruedo político. Mañana por la tarde se sumará a la primera reunión del PRO desde que la agrupación es presidida por Patricia Bullrich, donde se prevé que surja una declaración sobre los dos primeros meses de la gestión de Alberto Fernández.

Pero este mediodía el ex presidente tuvo una actividad privada que anticipó su regreso a la esfera pública: visitó a un chico de 4 años que tiene cáncer terminal y que había pedido conocerlo. El niño es fanático de Boca. Los padres se contactaron con asistentes del ex mandatario, que aceptó rápidamente la propuesta y fue a verlo directamente al Hospital de Niños Pedro de Elizalde. En la web circulan fotos de Macri comiendo un pancho en la habitación, que era parte del deseo que expresó el chico.

Para mañana, en cambio, Macri tiene previsto concurrir a la reunión de la plana mayor del PRO convocada por Patricia Bullrich en su carácter de presidenta de la agrupación. Allí, además de la foto que simbolizará el regreso del ex presidente de la política activa luego de 60 días de ausencia, los dirigentes buscarán elaborar un documento sobre la gestión del Gobierno que contendrá fuertes críticas a decisiones como el reciente aumento a los jubilados y el “ataque” de Alberto Fernández contra independencia de los jueces y en busca de “la impunidad kirchnerista”, según trascendió.

Bullrich es una de las firmantes de un duro comunicado de Juntos por el Cambio que se difundió hoy y en el que la coalición opositora sostuvo que “el video de Alberto Fernández sobre la Justicia es de una gravedad inusitada porque se trata de un ataque directo a la independencia de los jueces, porque respalda el plan para garantizar la impunidad de ex funcionarios procesados y condenados por corrupción, y porque pretende quitarle a Juntos por el Cambio su legitimidad democrática”.

En la declaración, que fue rubricada también por Alfredo Cornejo (UCR) Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica) y Miguel Ángel Pichetto, se sostuvo que, “si como ha dicho recientemente, el Presidente cree que no hay presos políticos, entonces no puede respaldar una ofensiva que tiene todo el aspecto de garantizar la impunidad de Cristina Kirchner, sus funcionarios y otros líderes latinoamericanos investigados y condenados por corrupción en la última década”.

“Más allá del debate sobre el uso de la prisión preventiva, lo cierto es que, en estos años avanzaron decenas de causas por corrupción y se lograron condenas importantes”, agregó la coalición.

¿Realmente piensa el Presidente que el gobierno de Cambiemos fue autoritario?”, se preguntaron los dirigentes de Juntos por el Cambio y consideraron que el gobierno de Mauricio Macri “respetó la independencia de la Justicia y el Estado de Derecho con absoluto rigor y compromiso, y colaboró sin presentar excusas cuando los jueces iniciaron investigaciones”.

Después de sus vacaciones de un mes en Villa La Angostura, Macri volvió a Buenos Aires, almorzó con Horacio Rodríguez Larreta y se reunió con dirigentes de su espacio como Bullrich y Pichetto.

El ex presidente tiene previsto comenzar en abril o en mayo una serie de visitas a las provincias, con la idea de dialogar con distintos sectores y con la gente, en una iniciativa que buscará recrear la mística que se generó alrededor de su figura luego de las PASO, cuando realizó actos masivos en 30 ciudades durante 30 días para intentar “dar vuelta la elección”.

Para los ideólogos del macrismo, la recorrida por el interior tendrá ese espíritu de la remontada final, que permitió pasar del 32,9% obtenido en las primarias al sorprendente 40% en las elecciones nacionales en menos de tres meses. No alcanzó para obtener la reelección, por supuesto, pero, a juicio de Juntos por el Cambio, el peronismo no pudo arrasar tras el 49% logrado en las PASO y eso se constituyó en una barrera, dicen, para contener el fundamentalismo del núcleo duro kirchnerista.

Desde que dejó el gobierno, el 10 de diciembre, Macri eligió como lugar de trabajo un piso espacioso con varias oficinas que está ubicado sobre la avenida del Libertador, a tres cuadras de la quinta de Olivos, en el partido de Vicente López. Allí acompañan Fernando de Andreis, el ex secretario general de la Presidencia; Darío Nieto, su ex secretario privado; Ana Moschini, su secretaria de siempre, y su vocero y responsable de prensa, Gustavo Gómez Repetto.