El informe también contrasta la cantidad de planes con la cantidad de hogares que tiene acceso a una empleo en blanco, jubilación o pensión.

Según los datos del informe “La pobreza más allá de los ingresos. Informe sobre la pobreza multidimensional 2010-2019” presentado este miércoles por el Observatorio de la Deuda Social de la UCA, el 19,7% de los hogares del país recibieron algún tipo de asistencia social en 2019. Es decir, uno de cada cinco.

Se trata del número más alto del gobierno de Mauricio Macri pero además de la última década. Cambiemos, particularmente a través del Ministerio de Desarrollo Social conducido por Carolina Stanley, entabló una relación histórica con los movimientos sociales y sus demandas. No solo expandió los beneficiarios de la AUH, programa emblema del kirchnerismo, sino que creó el salario social complementario que representa la mitad de un salario mínimo, vital y móvil.

Además, en el último año, debido al azote de la crisis económica y al crecimiento del desempleo, el Gobierno se vio obligado a reforzar las asignaciones para evitar que aún más personas se hundieran en la pobreza.

El informe además contrasta la cantidad de planes con la cantidad de hogares que no tiene acceso a un empleo en blanco ni a una jubilación o pensión. Esta cifra en 2019 alcanzó al 30% y también representa la más elevada desde al menos el 2010.

¿Qué significan estos números? Que hay alrededor de un 10% de hogares que están en condiciones de recibir asistencia (porque no tienen empleo, jubilación ni pensión) pero no lo hacen ya sea por decisión propia o por falta de cobertura estatal.

Esta diferencia sin embargo no fue la más elevada en los últimos 10 años. Por caso, en 2011 si bien había menos desempleo, la capilaridad de la seguridad social era menor y había una brecha de casi 16%.