“El presidente se refirió ayer a la ola de violencia que sufre Rosario, en el marco del 208º aniversario del primer enarbolamiento de la bandera.

 

Las muestras de dolor por la muerte de Carlos Orellano, el joven que apareció en el río a pocos metros del boliche al que fue a bailar con amigos en la zona de La Fluvial, se apoderaron de los principales trazos del discurso del presidente Alberto Fernández en el acto que se realizó ayer por la tarde por el 208º aniversario del primer enarbolamiento de la bandera en las barrancas del río Paraná por parte de Manuel Belgrano. En su primer arribo oficial como mandatario nacional mostró que quedó muy movilizado por la reunión previa con la familia del fallecido, en las oficinas de Prefectura, antes de liderar el evento.

En una presentación breve pero enérgica, el presidente prometió su asistencia para la fiesta del 20 de junio y puso el principal acento en la lucha contra la violencia y el narcotráfico. “Yo soy un rosarino más a la hora de reclamar justicia”, remarcó Fernández, con tono firme.

“Estoy para solucionar los problemas que el narcotráfico y el crimen organizado crearon en Rosario y en toda Santa Fe. Vamos a hacer lo que haga falta. Vamos a dar la batalla que tenemos que dar. Porque los criminales no tienen por qué adueñarse de la vida de los rosarinos”, destacó el presidente, en un escenario que se levantó con el río de fondo y que contó con la presencia del gobernador Omar Perotti, la vicegobernadora Alejandra Rodenas, y el intendente Pablo Javkin.

Junto a ellos estuvieron, también sentados en butacas de espaldas al Paraná, el jefe de gabinete nacional, Santiago Cafiero; y los ministros de Defensa, Agustín Rossi; de Cultura, Tristán Bauer; de Educación Nicolás Trotta, y del Interior, Wado de Pedro.

Frente a ellos hubo una platea con muchas autoridades nacionales, provinciales y municipales. En tanto, a la derecha del escenario se inauguró una figura metálica del rostro tallado de Manuel Belgrano, que donó el Ministerio de Defensa, de 2,80 metros de alto, de más de 700 kilos de peso, de chapa naval y base de hormigón armado, construida por trabajadores de los Astilleros Tandanor.

Precisamente, empleados de esa fábrica subieron a entregar copias en miniatura de esa obra a las autoridades que encabezaron el encuentro.

Luego de una demora por el encuentro con los familiares de Orellano, primero tomó la palabra el intendente Javkin, luego el gobernador Perotti y cerró Fernández, alrededor de las 19.20, con una exposición corta, de menos de cinco minutos, pero con marcado énfasis en el combate contra el flagelo del narcotráfico y la violencia.

“Yo soy uno más como ustedes, y desde la presidencia siento la responsabilidad de encabezar esta lucha. Es que la Argentina no tiene más espacio para soportar al crimen organizado, ni ningún delito. Les aseguro que los rosarinos van a encontrar muchas respuestas del gobierno nacional a la inseguridad”, subrayó a metros del Monumento a la Bandera.

Al referirse a Rosario, elogió las figuras artísticas y culturales que posee la ciudad y confió desde el escenario principal que “cada vez me es más grato volver”, pero aclaró que “en esta ciudad la Justicia tiene que hacer más de lo que hace”. Y subrayó: “Estoy aquí para poner la cara, por el compromiso que siento con ustedes”.

En ese sentido aseguró que “no voy a decepcionar a ningún argentino. Sé lo que pasa con la policía de nuestro país, sé lo que pasa con la policía de Santa Fe, sé lo que pasa con la Justicia de nuestro país y sé lo que pasa con la Justicia de Santa Fe. Vamos a hacer lo que haga falta para que, de una vez por todas, dejemos de reclamar justicia para uno u otro, y que veamos castigados a los culpables”.

Para enfrentar esta situación que atraviesa Rosario y la provincia, el presidente apuntó que hay que tomar los valores de Manuel Belgrano. “Cuando veo los billetes con la imagen de animalitos y no lo veo a Belgrano, me siento muy mal. Me parece que con este acto estamos haciendo lo correcto, poner en valor a un hombre inmenso como Belgrano”.

Para cerrar, elevó la voz nuevamente y prometió: “Yo me comprometo ante ustedes a dar esta pelea. Debemos hacernos cargo de lo que hay que cambiar. Y, así, los que tienen que estar preocupados son los delincuentes”.

La ciudad recuperará la fiesta del 20 de junio

Durante el acto de ayer, tanto el intendente, Pablo Javkin, como el gobernador, Omar Perotti, invitaron al presidente, Alberto Fernández, a protagonizar los festejos del 20 de junio. Y el mandatario aceptó el ofrecimiento sobre el escenario. Mirando esa referencia, remarcó que “seguramente, para ese entonces, los rosarinos van a haber encontrado muchas respuestas del gobierno nacional al problema de la inseguridad”. En ese sentido, Fernández expuso con vehemencia: “Les pido que el 20 de junio salgan a la calle todos los rosarinos, que vengan a Rosario todos los santafesinos, demostremos al crimen que somos muchos más lo que estamos dispuestos a enfrentarlos”.

Por su parte, Javkin advirtió que para superar esta problemática “necesitamos que la fuerza de la ley le gane a la violencia. Necesitamos justicia para Carlos (Orellano) y para todos los rosarinos”, señaló el intendente.