Lo dispuso el Intendente preventivamente y por 45 días y el Concejo analizará el cierre definitivo. Se reaviva la regulación de la noche.

La Municipalidad dispuso la clausura preventiva por 45 días del boliche Ming, donde concurrió Carlos Damián Orellano el fin de semana pasado minutos antes de aparecer muerto y flotando en el río en circunstancias que investiga la justicia. Paralelamente, en el Concejo ingresó un proyecto que prevé disponer la clausura definitiva del local ubicado en la Estación Fluvial.

Además, partir de la apertura del periodo de sesiones ordinarias, comenzará a rediscutirse el borrador de proyecto de nocturnidad consensuado en 2018.

El joven de 23 años había ido a bailar a Ming y se investiga como fuerte hipótesis el hecho de que habría sido golpeado en el interior de la disco por patovicas. Su cuerpo fue hallado flotando en el Paraná en inmediaciones del lugar.

El caso recuerda al de Franco Casco (su cuerpo apareció en el río tras haber sido demorado en la comisaría 7ª) y al de Gerardo “Pichón” Escobar, quien fue visto por última vez el 14 de agosto de 2015 en el boliche La Tienda y su cuerpo fue hallado por Prefectura varias semanas después. El foco nuevamente se pone en la nocturnidad.

“Hay situaciones que no se pueden tolerar más. Dispuse la clausura preventiva por 45 días del boliche Ming River House y el análisis de sanciones definitivas. Hay una familia que exige Justicia y vamos a acompañarla. La paz se construye con ley”, escribió ayer en Twitter el intendente, Pablo Javkin.

La decisión del Javkin llegó un día después de que el boliche abriera para una fiesta de carnaval, el lunes pasado.

En este contexto, la presidenta del Concejo, María Eugenia Schmuck, se mostró proclive a “volver a debatir la ordenanza de nocturnidad, porque estas situaciones no sólo se resuelven con cursos sino con protocolos de actuación que tengan que ver con una nueva ordenanza. Ya se lo propuse a Javkin. Queremos recuperar la discusión de 2018, que había tenido consenso. La pretensión es retomar el borrador y debatirlo rápidamente en la comisión de Gobierno”, indicó.

La vieja ordenanza 7.218, nacida hace 24 años y modificada en 2001 parece vencer el paso del tiempo. Esa norma es la que utilizan los inspectores para controlar la noche.

En el borrador de hace dos años se proponía el cierre unificado de boliches, discos y locales con difusión musical a las 5, y la prohibición de pasar música a cervecerías después de las 2.

La iniciativa admite que los bares y restó tengan licencia para el baile con pista de danza inclusive; pero con una fuerte inversión en seguridad e insonorización. Los rubros se reducían de 11 a 4: bares, clubes sociales y culturales, salones de eventos y locales bailables.

Las habilitaciones serían un mix entre licencias y rubros. Todo aquel que esté autorizado para difusión musical (música en vivo, disc jockeys, etc) tendrán los mismos requisitos y obligaciones que un boliche bailable. Se establecía paridad entre hombres y mujeres para quienes trabajen en la noche y registros de oposición de los vecinos. Además, establecía un protocolo de género.

Dos años después del último ensayo parlamentario, Schmuck reflexiona: “No podemos pedirle al Ejecutivo otra cosa que cumplir la normativa vigente. El Concejo es responsable de actualizar la normativa, donde la Intendencia seguramente emitirá su opinión, correcciones y consejos técnicos, pero somos nosotros quienes tenemos que resolverlo”.

El “amague” de aggiornar la normativa se remonta a octubre de 2014 , con una iniciativa consensuada por los concejales de la oposición (Roy López Molina y los ex ediles Osvaldo Miatello, Diego Giuliano y Jorge Boasso).

El presidente Alberto Fernández se reunió ayer con los padres de Carlos Orellano, el joven que apareció muerto en el río a unos 100 metros del boliche al que había ido a bailar junto a un grupo de amigos, en la zona de la Estación Fluvial. Del encuentro también participaron el gobernador, Omar Perotti, la vicegobernadora, Alejandra Rodenas y el intendente Pablo Javkin. En el encuentro, el mandatario nacional les dijo a los padres de Orellano que se debe ir al fondo con una reforma de la justicia y del sistema policial. o de alcohol y zonas de radicación para boliches. El debate por la regulación de los bares culturales la hizo fracasar.

El presidente Alberto Fernández se reunió ayer con los padres de Carlos Orellano, el joven que apareció muerto en el río a unos 100 metros del boliche al que había ido a bailar junto a un grupo de amigos, en la zona de la Estación Fluvial. Del encuentro también participaron el gobernador, Omar Perotti, la vicegobernadora, Alejandra Rodenas y el intendente Pablo Javkin. En el encuentro, el mandatario nacional les dijo a los padres de Orellano que se debe ir al fondo con una reforma de la justicia y del sistema policial.