Edgardo Orellano dijo que tanto una agente de policía como el jefe de los patovicas están “encubriendo” al boliche Ming House River para el cual estaban realizando tareas de custodia, por lo que exigió la “inmediata detención” de ambos.

El padre de Carlos Orellano, el joven que fue hallado muerto este miércoles en el río Paraná tras permanecer desaparecido desde el lunes a la madrugada luego de asistir a un boliche en la ciudad de Rosario, pidió este jueves la “inmediata detención” de un jefe y una agente de la Policía santafesina que realizaban tareas de adicionales en la disco, al considerar que están “encubriendo” el hecho.

Se trata de Edgardo Orellano, el padre de Carlos (23), quien este jueves participó junto a otros familiares y amigos de la víctima de una manifestación en reclamo de Justicia frente al boliche Ming House River.

“Nos resulta rara la denuncia de la mujer policía. Esa mujer hizo un llamado al 911 la madrugada en que Carlitos desapareció dando a entender que mi hijo se había caído o tirado al río”, dijo el hombre, durante el encuentro en el que los manifestantes reclamaron el esclarecimiento del caso.

Además, dijo que la mujer policía “que llamó haciendo la denuncia fue verdugo y testigo”.

En tanto, el abogado que representa a la familia de la víctima, Salvador Vera, afirmó que tanto la agente como el jefe policial “ya habían declarado en el marco de la causa, pero llamativamente volvieron a presentarse de manera voluntaria con otra representación jurídica, para tratar de acomodar su declaración en función de las contradicciones que nosotros marcamos públicamente que padecían las declaraciones”.

“Por eso decimos que deberían estar evaluando la detención fundamentalmente de una agente policial y del jefe de seguridad del boliche en función de severas contradicciones en sus declaraciones”, indicó el abogado.

Por otra parte, Vera informó que la autopsia del cuerpo se realizará el próximo miércoles, cuando también se conocerán los resultados de los análisis complementarios de las manchas de sangre detectadas en las afueras y el interior del local bailable.