Si bien el fenómeno generó conmoción en el país trasandino, con el correr de las horas las autoridades informaron que las características del sismo no reunían las condiciones necesarias para generar una ola gigante.

 

Horas de preocupación se vivieron en Chile luego de que existiera la posibilidad de un tsunami en sus costas, como consecuencia del terremoto de magnitud 7,5 que azotó en las islas Kuriles en Rusia.

La calma llegó al país chileno con el comunicado del Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile (Shoa), en el cual descartó la chance de tsunami en esa zona.

El terremoto tuvo epicentro 219 kilómetros al sur-sureste de Severo, en el archipiélago de las Kuriles, al norte de Japón. De forma inmediata, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico indicó la posibilidad de peligrosas olas de tsunami en un radio de mil kilómetros del epicentro del temblor.

“SHOA indica que sismo magnitud 7.8 localizado a 451 KM al SW de Petropavlovsk, Rusia se encuentra en evaluación por parte del Pacific Tsunami Warning center (ptwc) y el SHOA”, informó el último martes la Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior y Seguridad Pública a través de las redes sociales.

“Una vez finalizado el proceso de modelación y análisis, se informara la posibilidad de amenaza de tsunami para las costas de Chile”, agregó el comunicado de la Cuenta oficial de la Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior y Seguridad Pública (ONEMI).

Finalmente, después del estudio, la propia ONEMI confirmó que “las características del sismo no reúnen las condiciones necesarias para generar un tsunami en las costas de Chile”.

Las Islas Kuriles son un archipiélago ubicado en el extremo oriental de la isla japonesa de Hokkaido.