El chofer de un micro tucumano que provocó un accidente cerca de la ciudad brasileña de Camboriú, que causó la muerte a 40 argentinos y un brasileño en enero del 2000, fue condenado ayer por la Justicia brasileña a siete años y diez meses de prisión en suspenso.

El accidente ocurrido en plenas vacaciones veraniegas del 2000 provocó gran conmoción en todo el país, al punto que el Gobierno argentino, a cargo entonces de Fernando De la Rúa, dispuso los aviones Tango 01 y Tango 02 para que los familiares de las víctimas pudieran viajar hasta el lugar del accidente para reconocer los cuerpos. (Télam)

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