La Municipalidad de Venado Tuerto elevó al Concejo un proyecto de ordenanza donde se prohíbe en la ciudad la realización de fiestas, bailes o cualquier tipo de espectáculos de los denominados clandestinos. Es decir aquellas fiestas que no cuentan autorización municipal y que se vienen realizando desde un tiempo a la fecha. De ese modo el municipio va a implementar prohibiciones como sucedió recientemente en Funes, donde se sancionó una norma similar. En el caso de Venado, la multa oscilará entre los 25 mil y los 31 mil pesos.

Este proyecto apunta a las denominadas fiestas clandestinas, que en la mayoría de los casos son convocadas y publicitadas por medio de las redes sociales, correos electrónicos o mensajes de texto, eludiendo todo tipo de controles por parte de las autoridades competentes.

Frente a esta modalidad suelen ser habituales las fundadas quejas y reclamos de los vecinos colindantes, afectados por la generación de ruidos de alto volumen y el gran tránsito de personas y vehículos.

Además, al carecer de cualquier tipo de habilitación o control, se desconocen las condiciones de seguridad imperantes y la presencia de adolescentes, a los que no les está permitida la ingesta de alcohol. El proyecto de ordenanza establece multas de entre 4.000 a 4.850 UF (entre 24.800 y 30.700 pesos), siendo pasibles los promotores, organizadores, publicistas y quienes tuvieren alguna responsabilidad en el desarrollo de esta actividad, sean personas físicas o jurídicas.

“En el caso de que, habiéndose obtenido autorización para la realización de un evento, se comprobase que el objeto del mismo ha sido desvirtuado, la sanción aplicable a los responsables alcanzará el máximo de la escala prevista. Desde ya que la autoridad municipal podrá requerir el auxilio de la fuerza pública, si fuese menester. Por el contrario, se exceptúan de las disposiciones de esta ordenanza las fiestas o eventos realizados en salones o establecimientos expresamente habilitados para tales fines”, sostiene el proyecto municipal.

Diversión.Al respecto, el intendente José Freyre sostuvo su intención de que “nuestros jóvenes se diviertan y que pasen bien el verano, pero que lo hagan de manera segura. Esta legislación nos permite intervenir en este tipo de fiestas clandestinas, que les ofrecen diversión a los chicos pero de forma insegura, con el único objetivo que dos o tres lucren con eso. Hay lugares, como quintas y casas, que no tienen ningún tipo de seguridad y meten mil o 1.500 pibes. Es un fenómeno que se da en distintos lugares. Tienen el incentivo del consumo desmedido de alcohol, porque el anzuelo es captar a los chicos ofreciendo ingresar por un bajo monto o el valor equivalente a la entrada de un boliche, lo cual es grave”, agregó.

Freyre afirmó que esta iniciativa “tiene que ver con un Estado funcionando a pleno, tanto municipal como provincial, pero que compete también a la comunidad, porque entre todos debemos trabajar para que los chicos se diviertan de manera segura”. Y a renglón seguido aclaró que “el municipio no tiene el poder de policía para intervenir, pero a su vez la policía no puede intervenir sin una orden de la Justicia; es por eso que todo esto tiene que funcionar de manera muy articulada”.

El funcionario puso como ejemplo a Córdoba, donde “la policía actúa a través de las contravenciones, algo que la provincia de Santa Fe debería impulsar y es un reclamo que los municipios hacemos desde hace mucho tiempo. La policía puede intervenir en la prevención del delito a través de la ley del merodeo, y en este tema de la diversión segura una cuestión a abordar es el de la venta de alcohol a menores”.