23.6 C
Santa Fe
sábado 25 de septiembre de 2021

Desbaratan en Bahía Blanca a tres estafadores que operaban desde la cárcel de Coronda

Te puede interesar

Los detenidos que realizaban esta maniobra habían armado una página falsa de una empresa con fotos para convencer a la gente de que la obtención del premio era real. La investigación se inició hace siete meses cuando aparecieron los primeros damnificados, todos ellos en Bahía Blanca.

La Justicia de Bahía Blanca desbarató ayer una banda de estafadores que operaba desde la cárcel de Coronda a través del envío de mensajes de texto que anunciaban a los usuarios que habían ganado desde autos a teléfonos y lograban que sus víctimas les depositaran sumas de hasta 8.000 pesos.

La estafa alcanza a cientos de usuarios de Movistar de todo el país, ya que los detenidos que realizaban esta maniobra habían armado una página falsa de esa empresa con fotos para convencer a la gente de que la obtención del premio era real.

En un allanamiento realizado ayer a la mañana en la cárcel de Coronda “se secuestraron chips, teléfonos celulares y pen drive”. Además, se identificó a los “tres presos involucrados que quedaron acusados de asociación ilícita y estafas reiteradas”, dijo el fiscal general de Bahía Blanca, Juan Pablo Fernández.

La investigación se inició hace siete meses cuando aparecieron los primeros damnificados, todos ellos en Bahía Blanca, por lo que el fiscal Ruben Alvarez inició la pesquisa y determinó que las llamadas salían de la mayor cárcel santafesina.

Los investigadores establecieron que las comunicaciones eran realizadas por Federico Ramallo, sindicado como líder de la banda; junto con Gabriel Abramor y Marcelo Burgos, detenidos por robos y homicidio, quienes contaban con apoyo de sus familiares afincados en Venado Tuerto, Santa Fe, la provincia de Buenos Aires y Capital Federal.

“La estafa consistía básicamente en hacerle creer a la gente que había ganado un premio de Movistar y después se quedaban con la plata que pedían por gastos de envío o patentamiento en el caso de los autos”, explicó el fiscal Fernández.

Desde la FM. Para realizar la maniobra, los detenidos utilizaban las computadoras instaladas en la radio FM que funciona en la cárcel, y luego mandaban mensajes con celulares cuyos chips iban cambiando para evitar ser detectados.

Fernández dijo que si bien de las intervenciones telefónicas no determinaron que personal penitenciario esté involucrado en la maniobra, “se investiga alguna complicidad porque los detenidos tenían los teléfonos en sus celdas”. Y explicó que los mensajes eran remitidos a usuarios de Bahía Blanca y de otras ciudades del país anunciando la adjudicación de televisores LED, autos Renault y celulares Blackberry.

Los “ganadores” debían comunicarse a un teléfono que era atendido por Ramallo, quien era locutor en la radio del penal, se hacía pasar por empleado de la empresa y coordinaba la entrega del premio previo pago de los gastos de envío.

“También se había creado una página web sobre un «megaconcurso», muy bien armada con fotos, y que daba la posibilidad de retirar los premios en Capital Federal. Pero como la gente era del interior prefería pagar los gastos”, explicó Fernández. Esos gastos oscilaban entre los 200 y los 8.000 pesos de acuerdo al tipo de premio, ya que en el caso de los autos se pedía dinero para los gastos de seguro y/o patentamiento.

Los pagos se efectuaban a través de distintas páginas de Internet y el dinero era cobrado por los familiares de los presos. El fiscal general sostuvo que la banda llegó a enviar hasta 2 mil mensajes por semana, por lo que los damnificados pueden ser cientos o miles de usuarios, a los que pidió que recurran a la Justicia.

 

Fuente: La Capital

[comentarios]

Últimas noticias