Los apresaron en Empalme Graneros por un supuesto robo. Sus familias dicen que en la seccional 20ª recibieron golpes y patadas. Dos jóvenes de 17 años quedaron envueltos en un confuso episodio ocurrido el lunes al mediodía en el corazón de Empalme Graneros y, según denunció su familia, sufrieron una feroz golpiza en la comisaría del barrio. De acuerdo a las versiones oficiales, los chicos habrían participado en un intento de robo a mano armada contra un hombre y a bordo de una moto, pero sus familiares dijeron en Tribunales que fueron víctimas de una persecución policial injustificada, de abuso de autoridad y que fueron salvajemente golpeados por personal de la comisaría 20ª.

 

El procedimiento en el que Leonel G. y Daniel T. quedaron detenidos ocurrió a las 13 del lunes en La República y Olavarría. Se trató del epílogo de una presunta persecución encabezada por agentes de Sustracción de Automotores de la UR II ante sospechas de que el rodado en el que se trasladaban los menores había sido robado, o que el mismo fue usado en un hecho delictivo. Después quedó demostrado que el vehículo es propiedad del padre de Daniel.

 

Operativo y golpes. Según la familia de los menores, se produjo un aparente intercambio de disparos que retumbó en la barriada y generó corridas. En ese momento los agentes policiales de civil que se trasladaban en un Fiat Duna bajaron del auto y redujeron a los jóvenes, aunque después llegaron refuerzos del Comando Radioeléctrico. Los uniformados realizaron disparos intimidatorios al aire mientras que los vecinos salieron en defensa de los acusados. Como todo ocurrió a metros de la casa de Daniel, sus padres salieron al escuchar el revuelo e intentaron defenderlos de la policía. Leonel escapó por los techos de las viviendas pero finalmente fue apresado. Todo terminó cuando ambos fueron trasladados la comisaría 20ª, donde su familia denunció que fueron salvajemente agredidos.

 

Ayer, al ser trasladados a Tribunales para que declaren ante la jueza de Menores Carolina Hernández en una causa por robo agravado, los padres de Daniel y Leonel expusieron que sus hijos fueron víctimas de una extrema acción policial. De hecho, uno de los jóvenes presentaba el rostro casi desfigurado al momento del trámite, según pudo constatar este diario.

 

La familia de Daniel ya conoce de tragedias y tragos amargos. Es que el chico es hermano de Kevin Ezequiel Toloza, el adolescente de 16 años asesinado de un balazo el 3 de abril frente a su casa de Cullen al 900 bis, en un presunto ajuste de cuentas que no estaba dirigido a él, pero que le quitó la vida.

 

Tiros y patadas. “Se cruzaron con la brigada y aparentemente hubo intercambio de disparos, dice la policía. Cuando nosotros salimos de casa lo tenían en el piso mientras les pegaban patadas. Ellos (la policía) dicen que tenían un revólver, pero yo no estoy seguro. Vi uno todo desarmado y no sé si no lo plantó la policía. Igualmente, cuando le rogábamos que no les pegaran más se burlaban, se reían. Los tuvieron en la comisaría hasta las seis de la tarde, y unos minutos antes de que llegaran los médicos forenses los llevaron al Heca, donde les dieron el alta a la una de la mañana. Eso es muy raro. Tampoco hay testigos del supuesto robo ni denunciante”, relató Oscar Toloza, padre de Daniel.

 

En tanto su mujer, María Alejandra Romero, no paraba de llorar mientras recordaba la muerte de su hijo Kevin. “No los mataron porque los vecinos se les tiraron encima. Imaginate que yo todavía no pude superar lo de Kevin y cuando lo vi a Daniel todo ensangrentado me puse muy mal. En el barrio hay situaciones que no se terminan nunca por los búnker de drogas, es algo que no para. Además, nuestro apellido parece marcado”, describió la mujer.

 

Leonel G., en tanto, estaba bajo un régimen de libertad asistida por otros conflictos con la ley penal, y junto a Daniel fue trasladados al Instituto de Recuperación de Adolescentes Rosario (Irar) mientras se esclarezca su situación procesal. A su vez, la jueza que investiga el hecho podría remitir copias del expediente al juzgado de Instrucción en turno para que investigue el procedimiento policial.

 

Fuente: La Capital